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Macroevolución (I). No descendemos del mono, pero tampoco de Adán y Eva mayo 6, 2008

Posted by Manuel in ciencia, evolucion, mutaciones.
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Una frase muy utilizada por creacionistas, en ocasiones incluso como uno de sus insultos favoritos, es la de afirmar que los humanos descendemos del mono. Eso es una falacia más con la que exhiben su total incultura científica. También hay excepciones, la de aquellos creacionistas que saben de ciencias, pero usan esta frase como un insulto, de lo más infantil por otra parte. 

 

Desde el punto de vista de la evolución, o científico, he de decir que el Homo sapiens (leáse, tanto el hombre como la mujer) no desciende de ningún mono. Lo que la teoría de la evolución dice es que humanos y primates compartimos un ancestro común, algo que es completamente diferente.

 

Que los primates son los animales que más se nos parecen es algo que creo que no pueden negar ni los creacionistas. Tanto a nivel morfológico, como a nivel genético. Durante muchos años se han realizado estudios con los cromosomas de los primates, y éstos nos han mostrado datos muy interesantes desde el punto de vista evolutivo.

 

(i) El porcentaje de identidad respecto a las bandas de condensación en los cromosomas entre humanos y primates es: chimpancés 99%; gorilas 99%; orangutanes 99% o mono verde africano 95%. Para evidenciar lo que representan estos datos baste recordar que otros mamíferos tienen valores de identidad mucho más bajos, por ejemplo: gatos 33% y ratones 7%. 

 

(ii) Una diferencia muy significativa estriba en que los primates poseen 24 pares de cromosomas, mientras que los humanos sólo 23 pares. Eso es una gran diferencia, y no se puede recurrir a la pérdida de cromosomas como explicación, ya que una pérdida de esa magnitud sin duda tendría un efecto letal.  

 

Pero por otra parte existen evidencias de que dos cromosomas del ancestro común de los humanos sufrió la fusión de dos cromosomas que permanecieron separados en el tronco que dio lugar a los primates, los cuales poseen en su lugar los cromosomas 12 y 13: (i) los cromosomas 2p y 2q de los primates presentan la misma estructura de bandeado que el cromosoma 2 humano, (ii) el cromosoma 2 humano presenta uno de sus telómeros en el centro, lo que indica una fusión de dos cromosomas, (iii) el centrómero del cromosoma 2 humano alinea bien con el del cromosoma 2p de chimpancé, (iv) encontramos remanentes del centrómero del cromosoma 2q de chimpancé en el cromosoma humano. 

 

La morfología cromosómica presenta datos contradictorios: elevada identidad de bandas de condensación, pero diferente número de cromosomas. Esto se puede explicar por fusión de cromosomas. ¿Pero hay más pruebas que avalen esta hipótesis, o estamos ante una contradicción irresoluble?. No ha sido necesario recurrir a la espada de Alejandro para cortar el nudo gordiano, la secuenciación de los genomas de humanos y de chimpancés nos ha permitido deshacerlo con facilidad.   

 

Las hipótesis preliminares obtenidas a partir del cariotipo, que señalaban hacia una gran similitud entre los cromosomas de humanos y primates, han quedado completamente demostrados cuando se ha dispuesto de la secuencia completa del genoma humano, y también de organismos próximos como el chimpancé y el macaco rhesus. Estudios moleculares recientes realizados con la secuencias obtenidas han confirmado de forma espectacular la predicción que Darwin y Huxley hicieron hace más de un siglo, al afirmar que los humanos compartimos ancestros comunes con los primates africanos. No sólo eso, sino que se ha refinado la relación, mostrando que tanto el chimpancé (Pan troglodytes) como el bonobo (Pan paniscus) son los seres vivos más cercanos taxonómicamente a los humanos.

 

Toneladas de datos avalan la hipótesis del ancestro común entre humanos y primates. Os resumo aquí algunos datos muy significativos y os suministro las referencias donde podreis encontrar estos datos y otros muchos relacionados con el tema. 

 

La separación entre el ancestro que dio lugar a los primates por un lado y al hombre por otro se produjo hace unos 6 millones de años. La similitud entre el genoma humano y el del chimpancé (Pan troglodytes) es del 98,77%. En promedio, una proteína humana se diferencia de su ortóloga de chimpancé en de tan sólo dos aminoácidos, y casi un tercio de los genes tiene la misma secuencia. Se demuestra por secuencia que el cromosoma 2 humano es el producto de una fusión entre los cromosomas 12 y 13 del chimpancé.

 

 

 

Las similitudes son tantas que muchas de las publicaciones van orientadas a destacar las diferencias entre ambos genomas (esto es muy interesante, precisamente para conocer que determinantes génicos son los que definen nuestra naturaleza humana). Aquí os dejo el listado de publicaciones: 

The Chimpancé Sequencing and Análisis Consortium (2005). Inicial sequence of the chimpancé genome and comparison with the human genome. Nature 437: 69-87.

 

The Rhesus Macaque Genome (2007). Evolutionary and biochemical insights from the Rhesus macaque genome. Science 316: 222-234.

 

Internacional Human Genome Sequence Consortium (2001). Inicial sequencing and análisis of the human genome. Nature 409: 860-

 

 Jiang et al. (2007) Ancestral reconstruction of segmental duplications reveals punctuated cores of human genome evolution. Nature Genetics 39: 1361-1368.

 

 

Cohen, J. (2007) Evolutionary biology. Relative differences: the myth of 1%. Science 316: 1836.

 

Patterson et al. (2006). Genetic evidence for complex speciation of humans and chimpanzees. Nature 441: 1103-1108.

 

 

Khaitovichs et al. (2005) Parallel patterns of evolution in the genomes and transcriptomes of humans and chimpanzees. Science 309: 1850-1854.   

 

Como se puede comprobar en estas publicaciones, el hombre no viene del mono sino que  humanos y primates compartimos un ancestro común. Los resultados experimentales obtenidos hasta la fecha también parecen mostrar que tampoco descendemos de una presunta pareja “Adán y Eva”, sino de un pequeño grupo de seres humanos (quizá en torno a un millar) de Africa, que posteriormente emigró del continente africano hacia las costas de Asia occidental, hace unos 50.000-70.000 años, según estudios basados en el genoma mitocondrial. Pero esto es un tema completamente diferente sobre el que todavía hay mucho debate en la comunidad científica. 

 

En este artículo os he presentado algunos de los datos científicos que se poseen acerca de nuestros orígenes. Se puede usar el cerebro para analizar las pruebas, o para criticar las evidencias presentadas. Claro que también sois libres para inhibir la sección racional de vuestro cerebro y aferraros a las creencias religiosas.