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¿Qué es la Ciencia de la Creación? mayo 13, 2008

Posted by Manuel in ciencia, creacionismo, diseño inteligente, educación, evolucion, religión, sociedad.
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El Origen de las Especies de Charles Darwin no niega directamente la religión, sino sólo ciertos relatos literales de la Biblia. El propio Darwin lo dijo: “Parece absurdo dudar de que una persona pueda ser ardiente teísta y evolucionista al mismo tiempo”. La mayoría de las religiones de la tradición judeocristiana se han adaptado a la teoría de la evolución, considerando ciertas partes de la Biblia como una alegoría, un relato cuyo significado espiritual viene expresado mediante símbolos que no han de ser tomados por verdad literal.

En Estados Unidos, sin embargo, una rama de la fe cristiana, el fundamentalismo protestante evangélico, tomó un derrotero diferente. Este grupo cree que la Biblia no yerra, que hay que entenderla como verdad literal, tal como está escrita. Por lo tanto, la teoría de la evolución es defectuosa y errónea. Además, la difusión de este punto de vista “equivocado” erosiona el fundamento ético de la religión y promueve la destrucción de nuestra civilización. En “The Bible has the answer” de Henry Morris y Martin Clark se puede leer: “La evolución no es sólo antibíblica y anticristiana, sino absolutamente acientífica e imposible. Pero ha servido, y de forma eficaz, de base pseudocientífica para el ateísmo, el agnosticismo, el socialismo, el fascismo y otras muchas filosofías y peligrosas del siglo XIX” (se ve que no se le ocurrían más palabras acabadas en –ismo).

Este movimiento cobró considerable vitalidad e influencia durante el período que siguió a la I Guerra Mundial. El período desde el “juicio del mono” hasta finales de los años 50 del siglo pasado ha sido ya comentado en este blog (https://oldearth.wordpress.com/2008/04/01/distribucion-geografica-del-creacionismo/).

En 1960 el creacionismo resucitó para dar la batalla a la inclusión de la evolución en los libros de texto. En esta ocasión, la figura aglutinadora fue el ingeniero civil Henry M. Morris. En su libro “The Genesis Flood” (1961) sostenía que “la verdadera cuestión no es la exactitud en la interpretación de los diversos detalles de los datos geológicos, sino simplemente qué es lo que Dios ha revelado con su palabra acerca de estas materias”. No obstante, Morris introdujo un rasgo nuevo en las publicaciones de este tipo: incluyó notas a pie de página y las publicó en un formato típico de libro científico. Así nació el creacionismo científico.

En 1963 se funda la Creation Research Society (http://www.creationresearch.org/).
Para ser miembro permanente de la misma se exige que los aspirantes tengan un título superior en algún campo de la ciencia y afirmen una promesa que incluye:

1. La Biblia es la palabra de Dios escrita y, puesto que la creemos inspirada desde el principio hasta el final, todas sus afirmaciones son histórica y científicamente ciertas. Para los estudiosos de la naturaleza, esto significa que el relato del Génesis sobre los orígenes es una presentación objetiva de simples verdades históricas.

2. Todos los tipos básicos de seres vivos, incluido el hombre, son el resultado de actos creativos directos de Dios durante la semana de la Creación, tal como se describe en el Génesis. Cualesquiera cambios biológicos que se hayan producido desde la Creación han sido sólo cambios menores en los tipos originalmente creados.

Otros puntos de la promesa ratifican el diluvio universal, Adán y Eva, y la divinidad de Jesús. En 1981, la sociedad contaba con 650 miembros permanentes.

Para el público en general se fundaron el Institute for Creation Research (ICR) y su análogo, el Creation-Science Research Center (CSRC). El CSRC sostiene por ejemplo, que la evolución fomenta “la decadencia moral de los valores espirituales, lo que contribuye al deterioro de la salud mental y (…al predominio del) divorcio, el aborto y las enfermedades venéreas”. (¿A qué os suena?. Si debatís con creacionista estas frases siempre salen, como si se hubiesen grabado en sus mentes para ser lanzadas a los evolucionistas).

Pero en los años setenta, la batalla por declarar ilegal la enseñanza de la evolución se perdió en los tribunales, de modo que los creacionistas decidieron contentarse con la siguiente mejor alternativa: que sus doctrinas se enseñasen en las escuelas junto con la evolución.

El obstáculo a esa estrategia residía en la propia constitución de los EEUU, que prohíbe la enseñanza de la religión en las escuelas públicas. Así pues, si los creacionistas querían presentar sus doctrinas en las escuelas públicas tenían que ponerles algún disfraz. Para conseguir ese objetivo, redactaron nuevas versiones de sus textos en las que suprimieron referencias a Dios y otros aspectos manifiestamente religiosos, e introdujeron el concepto “Ciencia de la Creación” (bonito oxímoron).

Paul Ellwanger describe la estrategia a seguir en una carta a un camarada que asistió al juicio de Arkansas: “Permítannos un consejo: sean muy prudentes en lo referente a mezclar ciencia de la creación y religión de la creación (…). Por favor, recomiende a sus colaboradores que no se dejen arrastrar a la trampa de la “religión”, de mezclar las dos cosas, pues esas mezclas causan un daño incalculable en el frente legislativo”.

Para defender sus planteamientos, los creacionistas apelaron a conceptos extraídos del sistema legal norteamericano: había que enseñar las dos alternativas, libertad de expresión, libertad académica, y que el juego limpio y honrado exigía que su versión fuese escuchada.

El Bible-Science Newsletter aconseja lo siguiente: “Venda más CIENCIA (…). ¿Quién puede poner reparos a que se enseñe más ciencia?. ¿Qué hay de polémico en ello?. No emplee la palabra “creación”; hable sólo de ciencia. Explique que ocultar información que desautoriza la evolución es una forma de “censura” y huele a irrupción en el dominio del dogma religioso (…). Usted está a favor de la ciencia; cualquier otro que busque censurar datos científicos es un carcamal y resulta demasiado doctrinario para prestarle atención”.

Pero, ¿qué contenidos emplean en sus textos, en sus debates, en sus revistas, aparte de las citas de la Biblia?. No pueden describir con más detalle las actividades del Creador, ni documentarse en sus capacidades con experimentos adecuados. ¿Qué llena, entonces, su literatura?.

Los partidarios de la mitología buscan pruebas que respalden su posición, pero se cuidan mucho de hablar de resultados negativos si la búsqueda no tiene éxito (valga como ejemplo de ello el patrocinio creacionista de expediciones al monte Ararat en busca del Arca de Noé). Así y todo, estas actividades representan sólo una parte menor de sus esfuerzos. Su principal empresa es la crítica a la ciencia convencional en aquellas áreas donde ésta supone una amenaza para sus doctrinas. Los creacionistas hacen acopio de resultados anómalos y critican la lógica de los procedimientos que emplean los científicos. Cuando esto se hace de forma responsable, las críticas sirven para identificar posibles errores en la literatura científica. Pero en esto los creacionistas se equivocan por completo al suponer que esta actividad respalda su posición.

Es de esperar una cierta cantidad de anomalías y artefactos en la práctica normal de la ciencia. Pero su existencia no puede sustentar la idea fundamental de los creacionistas, que cae fuera de la ciencia, invulnerable a la refutación pero incapaz de asimismo de afirmarse mediante experimentos científicos.

Como críticos de la ciencia convencional, sin ningún cuerpo de trabajos experimentales que defender, los creacionistas se hallan en una situación envidiable. El científico que les planta cara, por el contrario, está en las mismas circunstancias que un boxeador que lucha contra un par de guantes a control remoto. Puede intentar defenderse del castigo, pero carece de objetivo sobre el que devolver el golpe.

Si a pesar de todo, hay alguien que piensa que existe la “Ciencia de la Creación” como entidad científica puede participar en el debate de nuestro foro: https://oldearth.wordpress.com/foro-de-preguntas/¿podrias-dar-una-evidencia-cientifica-de-la-creacion/

Fuente: Orígenes. Robert Saphiro.

Amenazados de muerte por explicar la evolución mayo 13, 2008

Posted by Manuel in ciencia, creacionismo, diseño inteligente, educación, sociedad.
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Tomado de “http://opiniones.wordpress.com/2007/07/18/amenazados-de-muerte-por-explicar-la-evolucion/”

Los profesores de la Universidad de Colorado que enseñan biología y la teoría de la evolución están recibiendo cartas con amenazas de muerte (http://blog.wired.com/wiredscience/2007/07/professors-in-c.html).

La policía sospecha que el autor de estas cartas es Michael Korn, un iluminado que queda perfectamente retratado en su página web (http://jesusoverisrael.blogspot.com/).