jump to navigation

Richard Dawkins “haciendo amigos” octubre 22, 2008

Posted by Manuel in ateismo, escepticismo, religión, sociedad.
Tags:
comments closed

Tal y como publica el Telegraph los autobuses de Londres lucirán un cartel publicitario con la frase There´s probably no God (Probablemente Dios no exista). Esta campaña se llevará a cabo durante un mes y el coste de la misma, 11.000 libras esterlinas, correrá a cargo de Richard Dawkins.

Visto en: La muerte de un ácaro

Anuncios

Científicos creacionistas (I): Lord Kelvin octubre 22, 2008

Posted by Manuel in astronomia, ciencia, creacionismo, diseño inteligente, divulgación científica, educación, escepticismo, evolucion, historia de la ciencia, religión.
Tags:
comments closed

Puede que el título de este artículo a algunos os llame la atención. ¿En base a qué llamo a un científico creacionista?. Bueno, en realidad este nombre no me lo he inventado yo, sino los propios creacionistas. La ciencia argumenta que el creacionismo no es ciencia sino religión, la manifestación de presentar una cierta forma de entender sus libros sagrados, ya sean la Biblia o el Corán.

Con el fin de contra-argumentar los creacionistas presentan un listado de científicos que en algún momento a lo largo de su vida manifestaron que eran creyentes. Desde luego desde la ciencia eso importa poco, ¿qué más que un buen científico sea creyente?. Lo que importa es que los resultados que obtengan sea el resultado de aplicar el método científico, y que los descubrimientos presenten evidencias experimentales que los sustenten.

Los listados de cientifícos creacionistas los podemos encontrar en diversos foros tales como Respuestas en Génesis o Ciencia y fe. Estas páginas defienden un creacionismo llamado YEC (por creacionistas de la Tierra joven) que asume que (1) el universo y la Tierra tienen 6.000, (2) no existe evolución, o mejor dicho, no sólo critican a Darwin que dio una respuesta a la variación que sufren las especies a lo largo del tiempo, sino que argumentan que todas las especies fueron creadas tal y como hoy las conocemos, y que no han variado a lo largo del tiempo, (3) todo lo que hoy observamos ha sido creado por Dios, y ese acto ocurrió sólo una vez, lo que significa que en algún momento todos los seres vivos actuales y los extintos coexistieron (por ejemplo el hombre coexistió con los dinosaurios y los trilobites). Por tanto los que han incorporado a estos científicos en ese listado, no sólo lo hacen para indicar que son personas creyentes, lo cual no tendría ninguna importancia en el mundo científico, sino para indicar que están de acuerdo con el pensamiento YEC. ¿Es eso así?. Vamos a verlo detenidamente.

Los científicos presentes en ese listado tienen varias cosas en común:
(i) Pocos de ellos han trabajado con seres vivos y sólo 3 de ellos (Pasteur, Fabré y Mendel) vieron en vida cómo Darwin y Wallace presentaban su teoría en 1859. Los otros 3 (Linneo, Woodward y Cuvier) murieron antes de que esta teoría fuera presentada (1778, 1728 y 1832, respectivamente). La teoría de la evolución es algo que concierne a la variabilidad de las especies biológicas, con lo que uno esperaría un número mucho mayor de naturalista en este listado, pero parece que no se encontraban en este “bando”.

(ii) Se presentan hasta 10 científicos muertos antes de 1859 (Kepler, 1630; Herschel 1822; Pascal, 1662, Newton, 1727; Boyle, 1691; Steno, 1686; Bacon, 1626; Woodward, 1728; Linneo, 1778; Davy, 1829). Difícil para estos grandes científicos saber nada acerca de la evolución. Pitagóras tampoco sabía nada acerca de la teoría gravitación universal, no creo que eso lo convierta en anti-newtoniano.

(iii) Curiosamente no aparece ni un sólo científico nacido en el siglo XX, justo cuando mejor se empezó a conocer el universo: la teoría de la evolución empezó a apoyarse en la genética y la biología molecular; la edad de la Tierra se cimentó en el comportamiento de los átomos radioactivos, la paleobotánica y la geología; la edad del universo se conoció por datos de astrofísica; y otros muchos conocimientos científicos han transformado muchas de las teorías YECs en caricaturas de la ciencia.

Pero seamos justos con estos grandes científicos que tantos beneficios ha dado para la humanidad. Veamos si, más allá de sus creencias religiosas, podría ser catalogado como un YEC auténtico, tal y como aseguran las diferentes páginas creacionistas que podemos encontrar en Internet. Iremos uno a uno. Hoy le toca el turno a lord Kelvin. Según la Wikipedia:

William Thomson, primer barón Kelvin, (Belfast, Irlanda, 26 de junio de 1824 – Largs, Escocia, 17 de diciembre, 1907). Esta persona tuvo la oportunidad de conocer las teorías de Darwin mientras vivía. Fue físico y matemático. Kelvin destacó por sus importantes trabajos en el campo de la termodinámica y la electrónica gracias a sus profundos conocimientos de análisis matemático. Es uno de los científicos que más hizo por llevar a la física a su forma moderna. Es especialmente famoso por haber desarrollado la escala de temperatura Kelvin. Recibió el título de barón Kelvin en honor a los logros alcanzados a lo largo de su carrera. Estamos ante uno de los grandes en el campo de la física, pero no parece que haya tenido formación en ciencias biológicas, zoología, botánica o geología, aspectos muy importantes para conocer a fondo lo que significa la evolución

Kelvin realizó sus estudios en la Universidad de Glasgow y en el Saint Peter’s College de Cambridge. Trabajó en numerosos campos de la física, destacando especialmente sus trabajos sobre termodinámica, como el descubrimiento y cálculo del cero absoluto, temperatura mínima alcanzable por la materia en la cual las partículas de una sustancia quedan inertes y sin movimiento. El cero absoluto se encuentra en los -273,15° Celsius. La escala de temperatura de Kelvin constituye la escala natural en la que se anotan las ecuaciones termodinámicas y la unidad de temperatura en el Sistema Internacional de Unidades. En 1846, Kelvin fue nombrado profesor de filosofía natural de la Universidad de Glasgow, cargo que desempeñó hasta su jubilación en 1899.

También descubrió en 1851 el llamado efecto Thomson, por el que logró demostrar que el efecto Seebeck y el efecto Peltier están relacionados. Así, un material sometido a un gradiente térmico y recorrido por una intensidad intercambia calor con el medio exterior. Recíprocamente, una corriente eléctrica es generada por el material sometido a un gradiente térmico y recorrido por un flujo de calor. La diferencia fundamental entre los efectos Seebeck y Peltier con respecto al efecto Thomson es que éste último existe para un solo material y no necesita la existencia de una soldadura. En 1896 se le rindió un homenaje, al que concurrieron científicos de todo el mundo, por sus investigaciones en termodinámica y electricidad. Hasta 1904 se prolongaron sus actividades académicas como canciller de la citada Universidad de Glasgow.

Gracias a Kelvin se hicieron los estudios necesarios para instalar en 1866 el primer cable trasatlántico que conectó Wall Street (Nueva York) con la City londinense. En reconocimiento a sus logros, le fue concedido el título de barón Kelvin en 1892. El nombre Kelvin hacía referencia al río que pasaba junto a su universidad. Fue elegido miembro de la Royal Society en 1851, siendo presidente de esta institución durante el periodo 1890-1895. En 1896 fue nombrado Knight Grand Cross de la orden Victoriana. Al morir, fue enterrado en la Abadía de Westminster.

Un currículum impresionante, todos él ligado a la física, ni una mención a ninguno de los aspectos referidos por los YECs. Además descansa en el mismo lugar que Darwin; si disentía de su postura científica tendrán oportunidad de realizar amenos debates. 🙂

Estimación de la edad de la Tierra

Lord Kelvin también es conocido por su determinación de la edad de la Tierra. Consideró que la Tierra había sido inicialmente una esfera a temperatura homogénea, completamente fundida, y que desde entonces se había ido enfriando por la superficie, siendo el calor transportado por conducción. La idea era que, con el paso del tiempo, el gradiente térmico en la superficie terrestre iba disminuyendo con lo que, a partir de los datos experimentales de dicho gradiente podía encontrarse la edad de la Tierra. A partir de esas presunciones y los datos halló una edad de entre 24 y 100 millones de años, en gran desacuerdo con las estimaciones por parte de los geólogos que estimaban necesaria una edad mucho mayor, pero de acuerdo con las de los astrónomos, que consideraban que el Sol no podía tener más de 100 millones de años. Dado su enorme prestigio, esta determinación de la edad de la Tierra fue muy respetada por los científicos de la época, constituyendo uno de los principales escollos a la credibilidad de la teoría de la evolución de Charles Darwin.

Vaya, así que es esta la gran disputa con Darwin. Pero un momento…, el valor que él dio fue de varios millones de años, no de 6.000 años como afirman los YECs. Si tanto honor merecen sus trabajos, ¿por qué no respetan los del cálculo de la edad de la Tierra?, ¿sólo le toman en consideración que con su dato contradecía el darwininismo?. También contradice la literalidad del Génesis y eso un YEC nunca lo haría.

Existe la creencia, ampliamente extendida, de que el desacuerdo entre la cifra de Kelvin y la real (unos 4.600 millones de años) se debe a que en la época se desconocía la existencia de la radiactividad, descubierta por Henri Becquerel en 1896, y que proporciona una fuente de calor adicional. Esta creencia nació cuando Ernest Rutherford mencionó este hecho en 1904 en una conferencia en la que se encontraba Kelvin. Sin embargo al introducir la radiactividad en el cálculo de la edad terrestre con el método de Kelvin no se produce prácticamente ningún cambio. En realidad el cálculo de Kelvin resultó erróneo debido a que consideró que el calor era transportado sólo por conducción cuando, en realidad, la principal contribución es por convección. La convección es una de las tres formas de transferencia de calor y se caracteriza porque ésta se produce a través del desplazamiento de partículas entre regiones con diferentes temperaturas. La convección se produce únicamente en materiales fluidos. Uno de los antiguos colaboradores de Kelvin, John Perry, descubrió que la introducción de la convección en las ecuaciones mantenía elevado el gradiente de temperatura aunque hubiera transcurrido mucho tiempo.

John Perry señaló a Kelvin esta fuente de error, pero entraba en contradicción con lo que se sabía del manto terrestre (que para las ondas sísmicas se comporta como un sólido y, por lo tanto, no podría haber convección). Perry señaló que una sustancia puede comportarse como un sólido a corto plazo y un líquido a largo plazo (p.e. la cera) pero Kelvin no tuvo en cuenta sus objeciones y Perry, amigo de Kelvin, no insistió al respecto.

Bueno, en esta biografía de lord Kelvin no aparece por ningún lado aspectos relevantes en su investigación que contradigan la visión moderna de la ciencia: un universo antiguo y unas especies en continua evolución. Quizás haya algo más, algo que habrá que buscar en el ámbito de la religión.

Otras biografías nos muestran que Kelvin, además de gran científico, fue un cristiano comprometido. La influencia de sus progenitores, especialmente de su padre, fue determinante. Su hermana escribió sobre la infancia de los Thompson: Nuestro padre regularmente nos leía, cada domingo por la mañana, algunos capítulos del Antiguo Testamento; y por la tarde, algunos capítulos del Nuevo. Su dedicación por el estudio no constituyó obstáculo para desarrollar una vida espiritual plena. Más bien, su fe lo motivaba a investigar. No faltó oportunidad para que Kelvin opinara sobre cuestiones estrictamente teológicas.

En cierta oportunidad advirtió duramente al Obispo de la Iglesia Reformada Inglesa sobre el peligro del creciente relajamiento de la doctrina cristiana y el retroceso de los valores evangélicos frente al progreso del ateísmo secular, especialmente en el ámbito de las instituciones escolares. Particularmente sobre este asunto, apoyó decididamente la protesta de la Liga de Damas Protestantes ante las autoridades religiosas y seculares.

Bueno aquí sí vemos cual es la razón de su apoyo al creacionismo: motivos religiosos, no científicos. Y a pesar de ello este gran científico fue capaz de anteponer la ciencia, en el campo de sus conocimientos, al literalismo bíblico al determinar que la Tierra debía de tener varios millones de años. ¿Qué hubiese pasado si Kevin hubiese sido un naturalista?, ¿habría corrido la misma suerte que Wallace?. Eso ya no lo podremos saber nunca.

Magnetofósiles bacterianos octubre 22, 2008

Posted by Manuel in biologia, ciencia, divulgación científica, evolucion, geología, microbiologia, paleontología.
Tags: ,
comments closed

Los científicos informan del hallazgo de magnetitas (un mineral de hierro) de origen biótico excepcionalmente grandes y que se generaron durante un episodio de calentamiento global hace 55 millones de años. Según publican en la revista PNAS, Dirk Schumann, de la Universidad McGill de Montreal, en Canadá, y colegas han descubierto unos cristales de magnetita en sedimentos ricos en arcilla que datan del Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno (MTPE), hace 55 millones de años.
El MTPE representa uno de los episodios más abruptos de cambio climático, cuando el planeta experimentó un aumento súbito de la temperatura.

Parecidas a la magnetita producida por algunas bacterias, todo indica que estas partículas de cristal tienen un origen acuático. El estudio concluye que esta “rareza” es producto de los cambios drásticos que ocurrieron en ese pasado reciente
-geológicamente hablando- a nivel climático y de patrones de sedimento. El abrupto calentamiento global que experimentó el planeta durante ese periodo provocó una diversificación de organismos formadores de magnetita, posiblemente eucariotas (uno de los tres grandes dominios de la vida en la Tierra, junto con arqueas y bacterias).

Pie de foto: Una imagen de microscopio electrónico -con colores falseados- de un fósil magnético único y extraordinariamente grande formado por un microorganismo deconocido.

Referencia: Nature News