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El plumaje de las aves y la selección natural: el caso de los carboneros noviembre 4, 2008

Posted by Manuel in biologia, ciencia, creacionismo, diseño inteligente, divulgación científica, evolucion.
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Publicado en el Periódico del Museo Nacional de Ciencias Naturales. No. 8. Octubre/Diciembre 2008.

Autor: Ismael Galván

Es comúnmente sabido que las aves adultas de la mayoría de las especies poseen un plumaje vistoso que suelen utilizar como señal visual para encontrar pareja. Su éxito reproductivo futuro estará condicionado en gran medida por el grado de elaboración del plumaje.

Lo que no resulta tan obvio era por qué en determinadas especies, los polluelos –que aún no tienen la necesidad de conseguir una pareja- poseían unas plumas tan llamativas como las de los adultos. Hay que tener en cuenta que el desarrollo de un plumaje como éste suele ser costoso tanto en términos energéticos como en términos de supervivencia, ya que una apariencia discreta reduce la posibilidad de ser localizado por los depredadores. ¿A qué necesidad responde entonces que estas crías tengan unas plumas tan brillantes como las de sus progenitores?.


La investigación ha estado centrada en la mancha que el carbonero común (Parus major) posee en la nuca

La investigación se ha centrado en el carbonero común (Parus major), en el que el equipo de Galván bloqueó la reflectancia ultravioleta en una manchas características de esta especie, situadas en la nuca y en el pecho de los pájaros. Las crías cuya reflectancia ultravioleta (UV) había sido reducida habían crecido menos, lo que indica que los adultos alimentan a los polluelos cuyo plumaje tiene mayor reflectancia UV, ya que ésta es un indicador de la calidad individual en diferentes especies de aves. Al volcarse en la alimentación de estas crías, los padres se aseguran aumentar su eficacia biológica. Hay que recordar aquí que muchas aves poseen la capacidad de percibir la luz ultravioleta.

La función del plumaje colorido de esta especie (y muy probablemente también en otras) es, por tanto, la comunicación entre adultos y polluelos, lo que en último término conllevaría la garantía de los individuos.

Otra posible respuesta a este hallazgo estaría relacionada en el lugar de crías de las aves: en aquellas especies, como es el caso de los carboneros, en las que los polluelos se desarrollan en agujeros, la reflectancia UV facilita la detección de los pollos por parte de los padres en el interior de los nidos. El plumaje colorido actuaría en este caso como una señal de presencia.

Estos hallazgos le han servido al grupo de Galván el reconocimiento por parte de la revista de Nature, que ha seleccionado el trabajo como una de las 10 investigaciones que integran la sección Research Highlights.

Atención, poner el audio en marcha:
carbonerocomun.htm

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Comentarios

1. Gabriela - noviembre 4, 2008

Vaya!! sabia que le color de los machos era mas vistoso que el de la hembras para llamar su atención, e incluso varía la dominancia de los genes involucrados en el color siendo dominante en machos y recesivo en hembras pero esto es toda una novedad. Gracias por el artículo Manuel

2. JACS - noviembre 4, 2008

Interesante estudio. Se sabía desde hace unos años que una especie muy parecida, el herrerillo común (Parus caeruleus), es sexualmente dimórfico gracias a la reflectancia UV de algunas partes del plumaje de los machos, especialmente en la cresta. (http://www.pubmedcentral.nih.gov/articlerender.fcgi?artid=1688906). Para nosotros machos y hembras de esta especie son iguales, pero entre ellos los machos aparecen con una cresta azul brillante que debe gustar mucho a las hembras. Hace unos años vi en un documental de David Attenborough el aspecto de estas aves en caso de poder ver nosotros la luz UV y quedé sorprendido. Aún así siguen siendo unos de nuestros pajarillos más bonitos.
Saludos y gracias por el artículo, soy aficionado a las aves.

3. Manuel - noviembre 4, 2008

Vaya, coincido!. Yo también soy aficionado a las aves. Pese a que mi trabajo me ha acabando llevando a las bacterias (que son más fascinantes, aunque no tan hermosas) he de confesar que me he pegado más de una caminata con el único propósito de ver aves en su habitat. Y lo he disfrutado!!. Prometo más pájaros por estos campos 😉

Saludos

4. JACS - noviembre 4, 2008

Igual que yo, que acabado entre tubos eppendorf y proteínas recalcitrantes. Pero aún así, hoy mismo he estado cinco horas de pateo por bosque boreal aquí en Lituania a la búsqueda del gallo lira, y al final lo he podido ver, aún me dura la emoción!
Saludos

5. Manuel - noviembre 4, 2008

Bosque boreal en Lituania!!!. Qué bien suena eso. Si miro por la ventana como máximo veo un “Fiat boreal”. Ah, y unas cotorras que están, junto con las urracas, invadiendo la ciudad y destruyendo los pocos animales “salvajes” que quedan.
Como soy de los que madruga me queda el consuelo de escuchar cada mañana cuando llego al picapinos aporrear con frenesí un árbol.

Saludos

6. Gabriela - noviembre 4, 2008

jajjjaja todo hemos terminado entre eppendorfs y ADN y bacterias vaya cosa que nos une. Pero al menos me acerque a las aves ya que trabajo en pollos parrilleros, pero luego me los como jajaja
JACS que maravilla el bosque boreal no? Manuel y yo morimos de envidia !!!!

7. Gorrión - enero 23, 2009

Muy interesante la investigación, pero ¿sabéis donde encontrar el artículo científico completo? Buscaré para profuundizar un poco más…

Enhorabuena a los que os gustan los “pajaricos”, observarlos es una afición muy saludable y que además impulsa a la gente a conservarlos tanto a ellos como a sus hábitats, donde conviven con muchos más seres.

PD: Manuel, felicidades por el blog y la temática tan interesante que en él se muestra. Pero un apunte: ¿las urracas no son “salvajes”? No sé si no te he entendido bien, ¿o te refieres simplemente a que su auge en los núcleos urbanos perjudica a otras especies? Actualmente se nota que aves tradicionalmente “no urbanas” se adentran cada vez más en la ciudad, quizá por la presión cada vez mayor que sufren en sus hábitats “naturales”.

¡Un saludo!

8. Manuel - enero 24, 2009

Hola Gorrión, gracias por tus comentarios. Puedes encontrar más información en la publicación original: http://www.mncn.csic.es/img_web/paginas_docs/151Journal%20of%20Avian%20Biology2008.pdf

También tienes más información (otras publicaciones) en la página del autor del trabajo: http://www.mncn.csic.es/investigador.php?cat=2&pg=151

Las urracas son aves salvajes, por supuesto, pero se han adaptado muy bien a vivir entre los humanos. Eso es muy común entre los córvidos. Al no tener apenas depredadores, se están convirtiendo en un plaga. Y efectivamente, muchas aves están invadiendo las ciudades. O mejor dicho, las ciudades están invadiendo poco a poco sus habitats. Hay que recordar que el actual parque de El Retiro de Madrid fue un bosque, y hoy es un parque urbano. Aquellas aves que se acostumbraron a la presencia humana siguen en él, el resto o se marchó o murió.

Saludos

9. VeRoLeNNoN - junio 7, 2010

Que buen blog!!! Felicitaciones Manuel. Escribo desde Mexico en donde tambien tenemos el problema de aves que se han vuelto una plaga, como los zanates, y recientemente los pericos. Estoy en total acuerdo con Gaby…creo que a todos la vida nos ha llevado por los caminos que conducen a los eppendorf, falcon, micropipetas y demas artilugios pero nuestra facinacion por la aves no la hemos perdido…sigamos adelante!!!!!


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