jump to navigation

Por qué la teoría de la evolución aún es válida enero 11, 2009

Posted by Manuel in biologia, ciencia, creacionismo, divulgación científica, evolucion, geología, paleontología.
Tags: ,
trackback

pinzon
Público- Edición Digital

La mayoría de los biólogos considera un hecho que todas las formas de vida que se conocen son el fruto de una evolución por selección natural desarrollada durante miles de millones de años. La teoría, ideada por separado por los británicos Charles Darwin y Alfred Russell Wallace, ha acumulado evidencias que la fortalecen durante siglo y medio, pero aún existen grupos (en su mayoría, ajenos a la biología) que cuestionan su validez.

Con motivo del 200 aniversario del nacimiento de Darwin y con el fin de mostrar que la teoría de la evolución por selección natural es un principio validado empíricamente, la revista Nature ha recopilado 15 ejemplos publicados en la última década que sustentan la tesis.

Uno de estos ejemplos es el que hace referencia a los pinzones de las Galápagos, también conocidos como pinzones de Darwin (en la imagen). Cuando el científico llegó a las Galápagos a bordo del Beagle, observó que en las islas existían varias especies de pinzones con aspectos muy parecidos salvo por sus picos. Cada tipo de pinzón lo tenía diferente en función de su dieta: los que vivían en el suelo lo tenían ancho, los que habitaban en zonas de cactus lo tenían alargado… Darwin planteó que todos tendrían un antepasado común que habría emigrado a la isla tiempo atrás. Después, por selección natural, habrían comenzado a aparecer las nuevas especies. Desde entonces, el caso de los pinzones se ha convertido en un ejemplo clásico para explicar la aparición de nuevas especies a partir de un tronco común como método de adaptación a los distintos nichos ecológicos.

Competencia que obliga a mejorar

La evolución es una carrera de armamentos. Si el depredador mejora su técnica de caza, la víctima potencial se verá obligada a mejorar sus cualidades elusivas. En 2007, investigadores belgas observaron una de estas competiciones: la que enfrenta a la pulga de agua con los parásitos que la infectan. Cada vez que la pulga lograba mejorar su respuesta a las infecciones, los parásitos mejoraban su capacidad para aprovecharse del organismo de los crustáceos. Confirmando las predicciones teóricas, los parásitos lograron adaptarse a su huésped en un periodo de pocos años. Su capacidad para infectar a las pulgas cambiaba poco con el paso del tiempo, pero la virulencia y la aptitud del parásito se incrementaron progresivamente, siendo siempre igualada por la capacidad de las pulgas para resistir.

Evolución acelerada

Investigadores británicos observaron que la variación genética de los carboneros de un bosque en Oxfordshire era distinta en diferentes partes de la espesura. Esta pauta de variación conducía a diferentes respuestas a la selección natural en distintas zonas del bosque. El efecto se veía reforzado por la ‘dispersión no aleatoria’: pájaros individuales se seleccionan y se reproducen en diferentes hábitats para mejorar su adaptación. Los científicos observaron que cuando el flujo genético no es homogéneo, la diferenciación evolutiva puede producirse en periodos muy breves.

Dinosaurios emplumados

Una de las críticas iniciales a la teoría evolutiva era la ausencia de rasgos de transición que ilustrasen el paso de un grupo de animales a otro. Sin embargo, poco después de la publicación de ‘El origen de las especies’, se descubrió el primer fósil de Archaeopteryx, un animal que unía características de los reptiles, como los dientes, con las plumas propias de las aves. Aunque Archaeopteryx es considerado el primer ave conocida, muchos afirmaron que podía tratarse de un dinosaurio con plumas. Desde entonces, nuevos hallazgos han apuntalado la hipótesis de los dinosaurios plumíferos. El año pasado se anunció el hallazgo de Epidexipteryx, un pequeño dinosaurio de vistoso plumaje que podía serle útil en sus conquistas.

Los ancestros de las ballenas tenían pezuñas

Las ballenas llevan millones de años viviendo en los océanos, pero las evidencias recogidas por los investigadores muestran que, como mamíferos que son, su árbol genealógico surgió en tierra firme. Los abundantes fósiles de los primeros diez millones de años de evolución de las ballenas cuentan la historia de criaturas acuáticas como el Ambulocetus, con características que hoy en día sólo se encuentran en las ballenas y extremidades similares a las de los animales terrestres que son sus ancestros. Menos conocidos eran los animales terrestres que se encuentran en una etapa anterior del proceso evolutivo de estos cetáceos. El Indohyus era un animal con algunas características parecidas a las de vacas, ciervos u ovejas, que pasaba gran parte de su vida en el agua. Pese a tener muchas similitudes con las ballenas, su dieta era muy diferente. Esto sugiere que fue un cambio de dieta lo que les impulsó a instalarse definitivamente en el agua. El estudio de Indohyus, publicado en 2007 en ‘Nature’, demuestra que en el registro fósil existen potenciales especies de transición.

La selección no ofrece soluciones óptimas

La selección natural obliga a mejorar al material disponible, no produce soluciones óptimas. Por eso a los tetrápodos, cuando llegaron a la tierra, no les crecieron ruedas sino patas. Un caso de la adaptación del material disponible es el de la Muraena retiñera. Al ser demasiado estrecha y alargada, la cavidad de su boca es muy pequeña para succionar a sus presas a su interior, como hacen otros peces. Como solución, estos animales han desarrollado una segunda mandíbula que surge del interior de su boca y arrastra a sus presas para engullirlas.

Tiktaalik, muestra de la transición del agua a la tierra

Los hallazgos de los últimos 20 años indican que los primeros tetrápodos desarrollaron sus patas cuando aún vivían en el agua. Hasta ahora los pioneros de la vida terrestre sólo se conocían por pequeños fragmentos fósiles mal conservados. Descubrimientos recientes han permitido conocer a Tiktaalik, un depredador acuático con muchas similitudes con los tetrápodos, que muestra con claridad una fase esencial de la transición del agua-tierra.

Anuncios

Comentarios

1. J.M.Hernández - enero 11, 2009

Joer, ¿esto en un periódico? parece que a veces el periodismo también evoluciona 😉

Saludos.

2. KC - enero 12, 2009

Todo, tarde o temprano, tiende a evolucionar. Aunque el periodismo, según qué veces, se quede claramente estancado 😛

Saludos.

3. JACS - enero 12, 2009

Science tambien se apunta:

http://www.sciencemag.org/darwin/

Saludos

4. Manuel - enero 12, 2009

La revista “Historia y Vida” se une a la fiesta. En su número 490 aparece el artículo “Qué cambió Darwin”. Además este número incluye un DVD titulado “El genio de Darwin” presentado por Richard Dawinks. A ver si a fin de año hay más gente que conoce qué es realmente la evolución.

Saludos

5. oraculador - enero 14, 2009

Bueno, yo acabo de colgar un post que contribuye modestamente a la causa con un ejemplo menos conocido, el de una serpiente de una pequeña isla brasileira. Espero que les guste: http://oraculadorprecoz.wordpress.com/2009/01/14/a-ilha-das-cobras/

6. logos77 - enero 14, 2009

La TE aún es valida, pero ya lleva tiempo tambaleandose. Lo sabeis muy bien y por eso atacais de forma feroz al DI.

El DI es un movimiento sólido que no va a desaparecer, y con el tiempo y en contra de vuestras predicciones, se enseñará en los colegios y universidades.

Esto no es más que una guerra civilizada entre diferentes filosofías y dado que tratan de la existencia o no existencia de Dios, son las dos religiones. Una teista y la ateista.

Pero no hay nada nuevo debajo del sol. Es una guerra entre Dios y Satanás que usa la TE para apartar a la gente de Dios. La prueba está en los intentos de gente como Dawkins de destruir la fe Cristiana poniendo anuncios en autobuses.

La verdad es que me alegro que lo hagan, pues así se pone de manifiesto lo que hay detras de muchos de los biólogos ateos.
La realidad es que son tan fundamentalistas en sus creencias como nosotros los creyentes fuertes.
Dawkins y demás hacen daño a la TE y nos ayudan a nosotros, porque delatan constantemente lo que hay en su corazón y una de las motivaciónes detras de la biología evolutiva.

Jesús dijo:

De la abundancia del corazón habla la boca.

Saludos

7. Manuel - enero 14, 2009

Investigadora:
(i) Todo lo que digas de Dawkins por hacer proselitismo del ateísmo os lo debes aplicar a todos lo hacéis lo contrario, el proselitismo religioso.

(ii) Tú lo ves como una guerra, y tú estás en uno de los lados, Dawkins en el otro. Los que no lo vemos como una guerra (que somos la mayoría), simplemente investigamos para explicar cómo es el mundo, dejando las filosofías para quien no tiene nada mejor que hacer.

(iii) El DI da tanto miedo que cada vez que se intenta demostrar algunos de sus argumentos, los resultados apuntan justo hacia el lado contrario.

Así están las cosas.

Saludos

8. JACS - enero 14, 2009

“La TE aún es valida, pero ya lleva tiempo tambaleandose”.

Lo que hay que leer. La TE es cada vez más fuerte y ahora viene una persona que sólo ha leido la biblia diciendo esas bobadas. La prueba está en que nunca ha presentado ningún argumento serio en contra de ésta, sólo citas religiosas. Esto es increible. Uno estudia tanto para que luego el primero que llega, sin tener ni idea de biología, se ponga a discutir contigo como si fuera un experto. La ciencia no es religión, ni filosofía. Se presentan pruebas, se hacen experimentos, se enuncian leyes, pero nada de dioses ni satanases ni guerras.

Cada vez que los del DI abren la boca, se pone de manifiesto cuanta incultura tienen. La verdad es que cada vez van peor. Dejemos que sigan así.

“Es una guerra entre Dios y Satanás”. Ni los niños creen ya en esas cosas.

Saludos

9. JACS - enero 14, 2009

Por cierto, el DI nunca llegará a las universidades. O crees que los profesores de universidad son imbéciles?


Sorry comments are closed for this entry

A %d blogueros les gusta esto: