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Lo que Darwin nunca dijo febrero 12, 2009

Posted by Manuel in ateismo, biologia, ciencia, creacionismo, diseño inteligente, divulgación científica, escepticismo, evolucion, geología, historia de la ciencia, paleontología, pseudociencia, religión, sociedad.
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En el bicentenario de su nacimiento, la vida y la obra del autor de “El origen de las especies” se han divulgado de manera tan irregular que algunas de las ideas más populares hoy son imprecisas o erróneas

Público Digital

A Charles Darwin, que hoy habría cumplido 200 años, se le ha acusado de inspirar la eugenesia y el genocidio nazi, y tanto el capitalismo como el marxismo lo han reivindicado para sí tirando de diferentes hilos, ya sea el de la competición por la supervivencia o el del materialismo ateo. Pocas figuras se han manipulado tanto como la de este científico, y pocas doctrinas se han deformado tanto por ignorancia o con la intención de servir a intereses ajenos a la ciencia. Lo que sigue es un repaso de algunos de los errores, falacias e imprecisiones más frecuentes sobre la vida y la obra del naturalista inglés que inauguró la biología evolutiva.

1. El hombre desciende del mono

Este mantra, repetido hasta la saciedad, no forma parte del darwinismo. En su obra de referencia, El origen de las especies, Darwin no abordó el linaje humano, pero “al día siguiente de publicarlo, la gente ya decía que el hombre viene del mono”, afirma el codirector de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga. Los detractores de Darwin lo ridiculizaron en caricaturas que mostraban al eminente científico convertido en un simio peludo. Posteriormente, en El origen del hombre, Darwin planteó la hipótesis de que humanos y simios descienden de progenitores comunes, no unos de otros. En realidad, la idea no era novedosa para la ciencia de mediados del XIX, sino que aparecía sugerida en trabajos de otros científicos, como Thomas Henry Huxley.

2. La evolución es una escalera que conduce al ser humano

El del hombre y el mono es un caso particular de un error más general, entender la evolución como una carrera de relevos en la que una especie cede el testigo a otra. A esta confusión contribuye un recurso gráfico mil veces utilizado: un simio caminando tras una fila de antropoides con rasgos cada vez más humanos hasta llegar al hombre. Pero ni el ser humano desciende del mono, ni ninguna especie viva se ha detenido a medio camino de la evolución para dar el relevo a otra. Suele equiparse lo más evolucionado a lo mejor, como en las generaciones sucesivas de teléfonos o de coches. Pero un chimpancé no es menos evolucionado que un humano. De hecho, genéticamente se podría considerar más evolucionado; un estudio elaborado por científicos de la Universidad de Michigan (EEUU) y publicado en PNAS en 2007 descubría que el genoma del chimpancé acumula un 51% más de genes modificados por selección natural que el del Homo sapiens. Para el primatólogo Josep Call, la humana es solo “una especie más”.

3. Los organismos evolucionan para adaptarse al medio

En la ciencia-ficción de serie B es un recurso habitual que monstruosos seres evolucionen para aumentar su poder mortífero frente a los sufridos protagonistas humanos. Esta acepción de evolución respeta el diccionario, pero no el concepto científico de evolución biológica: no evolucionan los organismos, sino las especies o los linajes. Esta idea entronca con otra noción errónea; ni el monstruo ni su linaje podía evolucionar con un fin concreto. Entre los protoevolucionistas anteriores a Darwin, el francés Jean Baptiste Lamarck propuso que los organismos se adaptaban al medio y legaban esas adaptaciones a su progenie; por ejemplo, la jirafa estiró el cuello para comer y produjo crías con cuellos más largos. El modelo de Darwin reveló que es el medio el que selecciona a los mejor adaptados a la supervivencia y reproducción. Sin embargo, hoy el lamarckismo sigue infiltrando cierta interpretación popular de la evolución.

4. El darwinismo es un dogma

Ni siquiera Darwin se liberó por completo del lamarckismo. Al desconocer la genética y los mecanismos de mutación y herencia, Darwin no sabía cómo se producen las variaciones sobre las que actúa la selección natural, lo que le hizo proponer un rocambolesco mecanismo de herencia para las modificaciones que el organismo adquiría a lo largo de su vida: si un individuo fortalecía un músculo, sus células liberaban unas gémulas que llevaban esta información al esperma o al óvulo para que la progenie naciese con el músculo más desarrollado. Cuando más tarde se divulgaron las leyes de la herencia formuladas en la misma época por el monje checo Gregor Mendel, muchos científicos las rechazaron por considerarlas contrarias al darwinismo: frente a la variación azarosa y continua de Darwin, Mendel planteaba una herencia matemáticamente predecible y estática. No fue hasta la década de 1930 que genética y evolución confluyeron en la llamada teoría sintética.

5. Darwin explicó el origen de la vida

Ni Darwin ni la moderna biología han logrado aún explicar cómo surgió la vida a partir de las moléculas biológicas primitivas. Darwin tampoco pretendió revelar el origen de la vida, sino solo su evolución una vez que existieron los primeros seres. En su autobiografía escribió que en la época de El origen de las especies aún era teísta, creyente en un dios como primer motor que había intervenido para prender esta primera chispa de vida y desencadenar un mecanismo evolutivo autoalimentado mediante leyes naturales.

6. Darwin inventó los conceptos de evolución y de supervivencia del más apto

Las ideas de antepasados comunes y de transmutación de unas especies en otras aparecen ya en los escritos de Anaximandro, filósofo griego del siglo VI a.C., así como de otros pensadores en Occidente y Oriente. Algunos de estos autores se basaban en la observación de los fósiles. Incluso una noción primitiva de selección natural aparece ya en la Grecia clásica. Pero la expresión “supervivencia del más apto” no fue acuñada por Darwin, sino que la adoptó en ediciones posteriores de El origen tras haberla leído en los Principios de Biología del filósofo victoriano Herbert Spencer, quien a su vez había inventado el eslogan al incorporar a su obra las ideas publicadas por Darwin. Ni siquiera el término evolución aparece una sola vez en El origen; este vocablo se popularizó más tarde y también Spencer fue uno de los primeros en emplearlo.

7. Los pinzones de las Galápagos inspiraron el eureka

Rara vez la ciencia avanza por eurekas; lo habitual, también en el caso de Darwin, es un progreso continuo y laborioso que bebe de múltiples fuentes. En cuanto a los pinzones, que con sus picos adaptados a diferentes alimentos han pasado a la historia como las musas de Darwin, no aparecen siquiera mencionados en El origen. En esta obra, Darwin se limitó a exponer la comparación entre las aves en general de este archipiélago y de otros lugares. En obras posteriores, Darwin sí recurriría a la comparación de especies, pero su interés no se centró en los pinzones, sino en los sinsontes.

8. Darwin refutó la creación bíblica

La fijación de los fundamentalismos religiosos por Darwin como enemigo supremo induciría a pensar que fue el británico quien destronó a la Biblia como pauta para explicar la historia natural. No fue así. En el Reino Unido, la sociedad victoriana sufría ya antes de Darwin una crisis de fe de etiología compleja, donde la razón se imponía a la revelación. A ello contribuyeron los descubrimientos en geología, que restaban crédito a la creación narrada en el Génesis en favor de una Tierra formada lentamente a lo largo de millones de años y por los mismos fenómenos que actúan hoy, no por grandes catástrofes repentinas como el diluvio universal. Esta teoría fue formulada por el geólogo y cristiano devoto Charles Lyell, y ejerció una fuerte influencia en el pensamiento de Darwin. La evolución tal como la formuló su autor no refutaba una posible creación divina, e incluso el propio científico creyó en ella durante años.

9. Darwin perdió la fe por su ciencia y fue enemigo de la religión

Ni Darwin fue un ateo militante, ni se convirtió al cristianismo en su lecho de muerte. Ambas visiones corresponden a manipulaciones de su figura, que se ha tomado como enemigo o modelo desde trincheras opuestas. Darwin explicó en su autobiografía las razones que le llevaron a abandonar la fe, y fueron argumentos sencillos que cualquier persona sin conocimientos científicos podría utilizar: las contradicciones entre distintas religiones reveladas, la negación de un Dios cruel y castigador o el rechazo a una supuesta condenación eterna para los paganos. Y su última conversión antes de morir es otro mito sin pruebas. Pero Darwin no eligió su papel como blanco del fundamentalismo religioso. Respetó las creencias de otros, como su propia esposa, y se unió al agnosticismo científico adoptado por figuras como su amigo y colega Thomas Henry Huxley. Para el agnosticismo de Huxley y Darwin, es tan imposible demostrar la existencia de Dios como lo contrario, y el ateísmo es también un acto de fe.

10. Es solo una teoría

Recientemente, un semanario católico publicaba un artículo en el que, sin negar la doctrina evolucionista, se afirmaba que “las teorías de Darwin siguen siendo una hipótesis. Falta constatación empírica”. En tales afirmaciones subyace el error de equiparar la teoría a la pura especulación. Para el método científico, ninguna hipótesis se puede demostrar como cierta, sino solo como falsa. Se asume su validez cuando las pruebas merecen la aprobación de la comunidad científica. En 150 años se han aportado miles de indicios que impulsan la teoría evolutiva en el sentido que lleva desde entonces, y ni uno solo en el sentido contrario. Como señala el genetista Antonio Barbadilla, “nadie duda de otras teorías científicas que no afectan a las creencias, y pocas están tan contrastadas como la evolución”.

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Comentarios

1. sally - febrero 25, 2009

quiero saber cuales son los casos particulares del trabajo de darwin por seleccion natural

2. Manuel - febrero 25, 2009

Sally, ¿a qué llamas “casos particulares”?

3. Juan - marzo 18, 2009

Según tengo entendido y estudiado (y estoy seguro de que lo hice bien), en 150 años, absolutamente todas las pruebas científicas dan por tierra todas las teorías evolucionistas. Es cierto que se hallaron miles de pruebas, pero estas no hacen más que refutar las hipótesis evolucionistas desde Darwin hasta hoy, marzo de 2009…

4. Manuel - marzo 18, 2009

Hola Juan, los médicos aconsejan irse a dormir con el estómago no demasiado lleno porque luego se tienen sueños que pueden parecer reales. No sé en qué escuela te enseñaron, ya que es cierto que hay miles de pruebas (gracias por reconocerlo), pero ellas apuntan en una sóla dirección: hay evolución. Esas pruebas están en libros, revistas divulgativas y revistas científicas. Léelas y verás como no exagero. Y a día de hoy no hay una prueba que refute la evolución.

Cuidado con confundir los sueños que uno tiene con la realidad que nos rodea.

5. JACS - marzo 18, 2009

“y estoy seguro de que lo hice bien”

Te recomiendo que vuelvas a la escuela de nuevo, y empieces desde el principio.

6. Phosphoros - marzo 18, 2009

Hola Juan
¿Qué pruebas refutan la Teoría de la Evolución Biológica?….¿Tendrías la amabilidad de exponerlas? (NO se vale cortar y pegar).
Saludos.

7. KC - marzo 18, 2009

Manuel, creo que los biólogos evolucionistas deberían darle más importancia a explicar el primer punto; si, por poner un ejemplo, tu Facultad hiciera una encuesta sobre ese tema a gente lega, estoy convencido de que la mayoría cree que la evolución significa que provenimos de alguna especia de simio. Incluso te diría que hay quien piensa que descendemos de los gorilas, sin pensar por qué no todos los gorilas son ya humanos…

No sé, creo que están subestimando ese punto.

Saludos.

8. Cnidus - marzo 18, 2009

¿¿¿???

¡Espera un momento!

Sobre el punto 1: Darwín SÍ dijo que veníamos del mono. Ver aquí. Darwin NO solo escribió el Origen de las Especies.

Sobre el punto 2: Yo siempre pensé que el “ascenso” hacia niveles “superiores” fué algo que estuvo desde muy pronto en los inicios de la Biología Evolutiva, si bien ya es algo que se dejó atrás.

Sobre el punto 8: Las tésis de Darwin si que han sido una revolución. Y desterraron al creacionismo del ámbito científico.

No se, esta vez no me convence demasiado el artículo…

9. Cnidus - marzo 18, 2009

Punto 3: ¿Evolucionan las especies o ¡linajes!??? ¿No será más bien que evolucionan las poblaciones?.

Punto 4. Vale que el darwinismo no es un dogma. Pero quisiera saber que tiene que ver eso con los mecanismos de la herencia 😉

Puntos 5, 6, 7 y 10. No me disgustan del todo.

Punto 9. Creo que confunde el autor el “perder la fe” con “ateísmo militante”. Lo que no entiendo es eso de “enemigo de la religión”… Habitualmente es la religión quien señala quien es el enemigo, no al revés 🙂

#3 Juan. Creo que querías decir “validan” en vez de “dar por tierra” y también “aprueban” en vez de “refutan”.

#7 KC. estoy convencido de que la mayoría cree que la evolución significa que provenimos de alguna especia de simio

¿Estabas en “modo de coña on”? 😉

Saludotes!

10. KC - marzo 19, 2009

No, Cnidus, no estoy de coña, me refería a que cuando hablamos de simio/mono, la gente piensa antes en un gorila o chimpancé que en un Azarensis, un Erectus o un Sapiens…

Saludos.

11. Manuel - marzo 19, 2009

Cnidus, si tenemos en cuenta que lo ha escrito un periodista no está mal. Si lo hubiese escrito un biólo evolutivo entonces se podía hacer la crítica que tú has hecho. De todas formas coincido en que un par de puntos, e 1 y el 8 sobre todo, podía haberse escrito de otra forma.

Saludos

12. Cnidus - marzo 19, 2009

KC, ya, pero eso es lo que debiera divulgarse de forma más correcta, aclarar de qué monos provenimos, más que si venimos o no del mono 😉

Manuel, ya, pero son detalles de ese tipo los que terminan liando a mucha gente.

13. KC - marzo 19, 2009

Me expliqué mal, quería decir que me estoy dando cuenta de que hay personas que usan los términos “gorila” y “chimpancé” cuando hablas de evolución con ell@s. No el sentido de que podamos proceder de un punto en común, sino que lo usan para argumentar que “no existe la evolución ya que los humanos no hemos podido salir de un gorila”…

En ningún momento se refirieron a ancestros, sólo al gorila actual…

La frase que recalcaste no fue afortunada por mi parte leída por un biólogo, menos si este la saca de contexto, pero creo que lo que quiero decir es bastante entendible.

Saludos.


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