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La impaciencia y el conocimiento febrero 18, 2009

Posted by Manuel in ateismo, biologia, ciencia, creacionismo, diseño inteligente, divulgación científica, educación, escepticismo, evolucion, pseudociencia, religión.
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Dicen que la paciencia es la madre de la ciencia, y no hay equívoco en ello, es así. La ciencia no responde a las preguntas instantáneamente, las respuestas que encuentra están en continua evaluación y, en muchas ocasiones, promueve otra batería de preguntas del mismo o superior calado que aquellas que iniciaron el proceso de búsqueda de respuesta.

Esto parece no ser lo adecuado para aquellos que quieren respuestas inmediatas, o lo que es lo mismo respuestas en vida. Es normal que una gran pregunta del tipo ¿cómo definimos una especie biológica? no tenga una respuesta instantánea. No sólo eso, sino que lo más normal es que la generación que planteó la pregunta no vea la respuesta. Son necesarios muchos años de investigación, otros tantos de comprobaciones y discusión para que la ciencia eleve una respuesta a la categoría de teoría científica. Es verdad que en ocasiones existe la llamada serendipity, la casualidad que permite avanzar largos trechos en muy poco tiempo. Y en ocasiones también surge una mente privilegiada que acorta décadas de búsqueda a apenas unos meses. Pero eso no suele ser lo habitual.

Los científicos y los aficionados a la ciencia lo sabemos de sobra. Estamos resignados a que la vida humana es breve, y que no veremos en vida todas las preguntas contestadas. Somos dichosos al comprobar cómo podemos ser testigos de algún nuevo descubrimiento, y miramos de reojo hacia el futuro, envidiando lo que podrán contemplar generaciones venideras: ¿se curará el cáncer?, ¿encontrarán vida extraterrestre?, ¿conocerán cómo se generó la vida sobre nuestro planeta?, ¿sabrán hacia donde cabalga nuestro universo?, ¿acabará la lacra del hambre?.

No todo el mundo tiene esa paciencia y quieren respuestas inmediatas a muchas de las grandes preguntas. Eso, de momento no es posible, pero algunos no se resignan. Podrían contribuir a la búsqueda de las mismas, pero en lugar de ello critican a la ciencia por su ineficacia, por su método y por su escasa capacidad de generar resultados. Y para suplir esa falta de resultados se aferran a lo que denominan verdades absolutas, que les permiten ser testigos de todo el conocimiento humano.

Conocer el pasado

Así por ejemplo, los creacionistas YEC (literalistas bíblicos de la Tierra joven) afirman saber la antigüedad de la Tierra, conocer cómo y cuando se originó el universo, la historia geológica de nuestro planeta, y se me apuras hasta el nombre y edad de todos los primeros habitantes humanos de la Tierra. Suerte para ellos, que no precisan utilizar una parte del cerebro para indagar en estas cuestiones. Todo es más sencillo, se encuentra resumido en un libro, nos podemos ahorrar muchas otras bibliotecas y leer cantidad ingente de libros de historia, geología, astronomía, biología, antropología o física por poner algunos ejemplos.

Evidentemente cuando se utiliza un libro con un uso para el que no está destinado aparecen los conflictos. Al utilizar un libro que presenta un camino de una fe concreta, como es la Biblia, como un tratado científico, inmediatamente aparecen las discrepancias con los resultados obtenidos por los científicos. Así el heliocentrismo se transformó en la diana de los ataque, hace ya unos siglos ya por parte de la iglesia católica. Y hoy, con argumentos semejantes, grupos evangelistas, critican a la evolución.

Conocer el futuro

El conocimiento del futuro de cada individuo es fácil. Basta seguir el refrán no hay mal que cien años duros. No estaremos mucho en este “convento”. Ahora bien, conocer el futuro del planeta y sus habitantes es otra historia. La ciencia ha efectuado una serie de predicciones sobre el clima futuro, la posición de las placas geológicas, el número de habitantes que poblarán el planeta, el número de especies biológicas que se extinguirán, etc. Pero esto no son más que un modelo, con un grado de incertidumbre, conocer cómo será el futuro es mucho más complejo que conocer el pasado. El futuro no deja pistas.

Pero otros tienen una seguridad absoluta acerca del futuro que nos espera: juicios finales, segundas venidas, paraísos o infiernos, harenes, retorno reencarnado en otra persona… Bueno, eso forma parte de las creencia, de las religiones. Lo curioso es que algunos vuelven a tener prisa, a ser impacientes y quieren verlo ya. Casualmente (o no) estos impacientes también suelen ser creacionistas literalistas bíblicos, que cosas. Nos advierten de que el final está muy cerca y la segunda venida a la vuelta de la esquina del Mesías. Cualquier crisis económica, problema social grave, guerra, etc es interpretado como el “hasta aquí hemos llegados”. Leyendo sus textos da miedo pensar qué ocurriría si tuviesen el botón nuclear a mano. Algunos incluso identifican a Obama con el anticristo. Y con él se acabó el mundo oeh, oeh, oehoehoeh.

Claro, que siempre es hay casos extremos como el de los Testigos de Jehová que han ido moviendo su fecha del fin del mundo, sin ningún remordimiento, al ver que no se cumplía su profecía.

El conocimiento no se adquiere por ósmosis, sino después de mucho estudio, lectura y reflexión. Esa generación de respuestas inmediatas, incluso contra toda lógica y razón no es más que un insulto a aquello que realmente nos destaca dentro del mundo biológico: nuestra inteligencia.

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Comentarios

1. Phosphoros - febrero 18, 2009

Hola
Los Creacionistas NO son impacientes…son IDIOTAS, lo que es muy distinto.
Saludos.

2. Alicia - febrero 18, 2009

Es práctico mover la fecha del fin del mundo, al final acertarán. Si hasta modificaban el pasado los funcionarios de 1984. Juicios finales, harenes, infiernos y cielos no son más que el premio y el castigo de los niños para que sean obedientes. ¿Es posible que no se den cuenta tantísimas personas? ¿De qué les ha servido a muchos de ellos tantos años de estudio (a veces, científico)? Parace que después de mucho estudio, lectura y reflexión no siempre se adquiere coocimiento.

3. Manuel - febrero 18, 2009

Ya Phosphoros, pero la idiotez a veces va ligada a la inmediatez. Recuerdo hace muuuchos años, cuando iba a primaria que surgían muchas dudas en el patio del colegio. Por ejemplo, ¿cómo de lejos está la Luna?. A esas edades la respuesta era “no lo sé”. Pero siempre había un “listo” que decía alguna tontada para quedar como eso, como “listo”. Esas personas luego crecen… 😉

Saludos

4. Phosphoros - febrero 20, 2009

Hola
Sí Idiotez + Biblia = Creacionista…¡¡¡JÁ!!!.
Saludos.

5. Eleison - febrero 20, 2009

A mí me costaría refutar esta fórmula.

Parece tan clara…

6. Phosphoros - febrero 20, 2009

Hola Eleison
Tiene la simpleza de las cosas tontas…
Saludos.

7. vida - octubre 7, 2009

Creo es muy necesario conocer primeramente el pasado para asi poder estudiar el futuro y comprender entonces el porque acurren todos estos fenomenos que para nosotros son nuevos pero que ya han ocurrido a lo a lo largo de la historia de la tierra.


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