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¿Cómo se sostiene la abeja en la flor? mayo 22, 2009

Posted by Manuel in biologia, ciencia, divulgación científica, evolucion.
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abeja
Los pétalos colaboran con las abejas en un trabajo conjunto

BBC Ciencia

Uno de los grandes misterios de la naturaleza es cómo las abejas pueden colgarse de una flor y no caerse a pesar de vientos y vendavales, pero ahora una nueva investigación parece haber encontrado la respuesta.

Las flores, afirman los científicos de la Universidad de Cambridge, han evolucionado para ayudar a estos insectos.

Los investigadores descubrieron pequeñas estructuras cónicas en la superficie de los pétalos que las abejas usan para asirse y sostenerse.

El estudio, publicado en la revista Current Biology, también encontró que las abejas prefieren los pétalos que cuentan con estas estructuras en su superficie.

Atraer o ayudar

La mayoría de las flores que son polinizadas por insectos tienen células cónicas en la superficie, pero también hay muchas cuyas superficies son planas.

Así que desde hace tiempo los científicos han pensado que estos bultos cónicos tenían la función de atraer a los insectos polinizadores.

Pero la doctora Beverly Glover y su equipo por primera vez han logrado demostrar que estos bultos están diseñados para ayudar a los pequeños insectos.

“Estas células también cambian el color de la flor al concentrar la luz en los pigmentos”, afirma la científica.

“Así que los investigadores pensaban que ése podría ser su propósito”.

“Pero hemos demostrado, en pruebas previas, que aunque las abejas están conscientes de este cambio de color, en realidad no les importa.

“Es como si se tratara de elegir entre distintos dulces de colores. Es decir, podemos ver la diferencia pero de cualquier forma nos comemos todos”, dice la doctora Glover.

Sentido del tacto

Para descubrir si las abejas podían sentir estas estructuras con sus patas, los científicos decidieron probar el sentido del tacto de los insectos para ver si podían distinguir entre pétalos con células planas y pétalos con células cónicas.

Utilizaron dos tipos de flores boca de dragón (Antirrhinum) con pétalos del mismo color y el mismo aroma.

Pero una de ellas tenía una superficie cubierta con estructuras cónicas y la otra una superficie plana.

Cada una de las flores fue colocada sobre un pequeño recipiente con líquido.

“Si las abejas se posaban sobre el pétalo correcto obtenían una recompensa de una solución dulce. Y si se posaban sobre el pétalo incorrecto tenían un ‘castigo’ con saber de membrillo amargo, que por supuesto no les gustaba” dice la investigadora.

Y pronto los insectos aprendieron a discriminar, agrega.

“Aprendieron que podían sentir con sus patas cuál era la flor incorrecta, y sabían que no debían tomar el líquido amargo”.

Asirse y sostenerse

Para asegurarse de que las abejas elegían a una flor basándose solamente en tocar sus pétalos, el equipo probó a otro grupo de abejas con flores artificiales de resina epoxi.

Estas flores, que eran discos transparentes, tenían superficies con estructuras casi iguales a las de las dos flores reales, con el mismo tamaño y aroma.

Pero en la prueba, todas las flores falsas, independientemente de la estructura de su superficie, contenían una recompensa azucarada.

Los científicos descubrieron que si colocaban los discos en un ángulo vertical, las abejas preferían posarse en aquéllas con superficies de células cónicas.

Pero si se les colocaba en una posición plana, como un plato, las abejas no tenían ninguna preferencia para posarse y elegían las que podían asirse con más facilidad.

“También vimos que con las células cónicas las abejas podían asirse con sus seis patas, y también podían descansar y doblar sus alas”, dice la doctora Glover.

“Encantador”

Los científicos observaron que las abejas tienen unas minúsculas pinzas en la punta de sus patas con las cuales pueden asirse a los bultos cónicos.

Sin embargo, cuando se posan sobre células planas, los insectos se mantienen escarbando continuamente con sus patas medias y deben también mover sus alas para mantener el equilibrio, lo cual provoca un mayor gasto de energía.

“Con este mecanismo las abejas pueden posarse en una flor con mucha facilidad -expresa la doctora Glover- especialmente cuando hace viento y llueve.

“Y lo increíble es que la evolución se encargó de diseñar una solución tan simple y encantadora como ésta”.

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El agua puede existir en Marte a 50 grados bajo cero mayo 22, 2009

Posted by Manuel in astronomia, biologia, ciencia, divulgación científica, evolucion, geología, microbiologia.
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marte agua
Imagen de agua helada en el Polo Norte de Marte. | ESA

El Mundo Digital

El agua que en el pasado corrió por la corteza de Marte era líquida y no se congeló aún estando a muchos grados bajo cero porque en ella estaba disuelta una solución salina de minerales que la mantenían en ese estado. Un equipo de científicos españoles acaba de dar con la clave de este misterio: han encontrado un modelo de la composición de ese fluido que pudo haber creado los cauces, los lagos y los valles que han captado las cámaras de las sondas enviadas al planeta rojo. Es más, apuntan que todavía podría existir ese agua líquida.

El trabajo, publicado en la revista Nature, viene a dar respuesta a una incógnita sobre el agua que dio forma al astro más cercano a la Tierra, muy visitado por sondas desde hace 45 años. Si su temperatura, dada su distancia del Sol, está entre -87ºC y -46ºC, ¿cómo podía haber agua líquida en lugar de hielo?

Alberto G. Fairén, un español que lleva un tiempo trabajando para la NASA, también se la hizo y decidió retomar un experimento sobre soluciones salinas que se había iniciado en el marco de las investigaciones en Río Tinto, un lugar con aguas con PH muy ácido, con alto contenido en sales ferruginosas, que le dan un aspecto rojizo y único, similar a Marte.

En concreto, se centró en una de las tres hipótesis que explicarían la orografía del planeta. Ni la de la existencia de un gas con efecto invernadero que calentó la superficie, ni la de posibles volcanes eran confirmados por los datos recogidos por las sondas espaciales Viking, Pathfinder, Opportunity y Spirit.

Y respecto a la propuesta de que hubiera sido una solución salina, el problema era que el contenido de sal necesario para que no se congelase el agua, hacía de éste un elemento tan viscoso que no era posible que hubiera creado ríos, gargantas y bordes oceánicos.

Pero ahí estaba la clave. «Lo que hemos hecho es hacer un modelo de solución salina con los componentes detectados por las sondas que sí hacen posible que el agua sea líquida hasta a 50ºC bajo cero, y la concentración de sales es de un 6%, como los oceános», explica Ricardo Amils, del Centro de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Madrid.

Amils destaca que, incluso a una presión de CO2 de dos atmósferas, tampoco cambiaría este agua marciana de estado. El investigador explica que «eso significa que a la presión actual de Marte podría haber agua líquida en la actualidad, lo que confirmaría el indicio de aquellas gotas detectadas por la sonda Phoenix». Y va más allá: «Si en Río Tinto hay microorganismos que viven en ese hábitat, también podrían vivir microorgaismos en Marte, o podrían haber vivido».