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El minúsculo cerebro de un primate de 54 millones de años junio 23, 2009

Posted by Manuel in biologia, ciencia, creacionismo, diseño inteligente, divulgación científica, evolucion, geología, paleontología.
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primate
El paleontólogo Jonathan Bloch muestra el cráneo del primate y el modelo virtual del cerebro / Eric Zamora

ABC Digital

Es un cerebro tan minúsculo que mide poco más que la yema de un dedo. Pertenece a un primate primitivo, de la familia de los Plesiadapiformes, uno de los «primos» de nuestros antepasados más antiguos, que vivió hace la friolera de unos 54 millones de años. Tras analizar una calavera de uno de estos especímenes, científicos de la Universidad de Florida y de la Universidad de Winnipeg han conseguido reproducir las primeras imágenes en tres dimensiones de su cerebro y, con ello, deducir algunas de las características de estos compañeros de evolución. Para empezar, los investigadores descubrieron que el animal, llamado Ignacius graybullianus, dependía más del olfato que de la vista, y que ya era capaz de hacer muchas de las actividades que hacen los monos modernos, lo que abre la puerta a buen número de preguntas sobre cómo se produjo el desarrollo de los «cocos» de los primates.

Los científicos analizaron una calavera de Plesiadapiforme de 3,8 centímetros de longitud que fue encontrada prácticamente intacta, toda una suerte debido a su extrema antigüedad, ya que estos primates vivieron en la horquilla de diez millones de años entre la extinción de los dinosaurios y la aparición de los primeros ancestros humanos. Gracias a estos huesos, los investigadores pudieron realizar el primer «molde virtual» del cerebro de un primate primitivo, un modelo en tres dimensiones. Para ello, utilizaron tomografías computarizadas de 1.200 secciones transversales de imágenes de rayos X del cráneo.

De árbol en árbol

«La mayoría de las explicaciones de la evolución de los cerebros de los primates se basa en las especies que viven en la actualidad», explica la antropóloga de la Universidad de Winnipeg Mary Silcox, una forma de estudio que, a su juicio, ha llevado a deducciones «erróneas». El coautor del estudio, el paleontólogo Jonathan Bloch considera que los primates no siempre gozaron de un cerebro «privilegiado» que les diferenciaba de los demás mamíferos. «Al principio, no eran tan especiales -concluye- y eso ocurrió durante decenas de millones de años».

Ignacius, «un primo de la línea principal del linaje que finalmente ha dado lugar a nosotros», se parece a los primates modernos en su dieta y en que vivía en los árboles, pero no saltaba de árbol en árbol como sus familiares modernos. En muchos aspectos, el antiguo primate se comportaba como los actuales, pero con un cerebro que era de la mitad a dos tercios el tamaño del de los monos modernos más pequeños. Para los científicos, esto significa que vivir en los árboles o comer frutas pueden ser eliminados como las causas potenciales que provocaron el crecimiento del cerebro en los primates, ya que «Ignacius ya hacía todas esas cosas con su pequeño cerebro».

Para los investigadores, conocer las características del cerebro de Ignacius hace necesario un replanteamiento de cómo los primates evolucionaron hacia un cerebro más grande. Algunas hipótesis apuntan a la mayor importancia de la visión frente al olfato al pasar a una dieta fundamentalmente de frutas o al desarrollo de bosques más frondosos que permitía a estos animales realizar más saltos. Sin embargo, la respuesta requiere el descubrimiento y análisis de nuevos fósiles.
El estudio se publica en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

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Comentarios

1. Manuel - junio 23, 2009

Vale Rano, vale, ya lo publico… Estáis a todo 😀

2. Phosphoros - junio 23, 2009

Hola
Pero, les juego lo que quieran, que Ignacius graybullianus era más inteligente que cualquier Creacionista…
Saludos.

3. El rano verde - junio 23, 2009

Vaya! el artículo del ABC también merece la pena. 😀

Sólo hay una frase que chirría: “la aparición de los primeros ancestros humanos”. Habría que sustituirla por “la aparición de los primeros primates conocidos en el registro fósil”.

Mmm… y una aclaración. Hoy día los plesiadapiformes no se suelen incluir en el taxón “primates”. ¿por qué? Porque a finales del Cretácico/principios del Terciario ya contamos un género, Purgatorius, que presenta una mezcla de rasgos primates y plesiadapiformes, y que probablemente sea ancestral a ambos grupos.

Hoy lo más común es pensar que en Paleoceno (hace 65-55 millones de años) primates y plesiadapiformes formaran dos grupos cercanos pero cuyos caminos evolutivos estaban ya separados. El problema es que en el Paleoceno no se ha descubierto aún ningún fósil de auténticos primates, pero sí de esos “primos” plesiadapiformes extintos tan parecidos a ellos.

En todo caso, y a falta de nuevas evidencias fósiles, creo que el estudio tiene perfecta validez. En el fondo no hay nada que nos haga sospechar que los cerebros de plesiadapiformes y auténticos primates fueran distintos en esta época. Aunque como siempre, los nuevos fósiles que se descubran tendrán la última palabra… 😉

4. KC - junio 23, 2009

Entre 6000 y 54 millones de años hay una imperceptible diferencia de años… casi nada importante, pero existe… 😀

Saludos.


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