jump to navigation

La biblia cristiana más antigua, reconstruida en Internet julio 7, 2009

Posted by Manuel in religión, sociedad.
Tags: , , , , ,
trackback

biblia
Página del Código Sinaiticus, la Biblia más antigua del mundo (sIV d.C), que se podrá ver virtualmente gracias a Internet y que permitirá ahora a los estudiosos de todo el mundo profundizar en el texto griego, después de la la culminación de cuatro años de estrecha colaboración entre la Biblioteca Británica, la Biblioteca de la Universidad de Leipzig, el Monasterio de Santa Catalina (Monte Sinaí, Egipcio) y la Biblioteca Nacional de Rusia, en san Petersburgo. EFE

Público Digital

Las partes que quedan de la biblia cristiana más antigua del mundo se volverán a unir hoy en Internet, lo que ha generado un gran entusiasmo entre expertos bíblicos que aún tratan de desentrañar sus misterios. El Codex Sinaiticus fue escrito a mano por cuatro escribas en griego sobre cuero animal, conocido como vellum, a mediados del siglo IV, hacia la era del emperador romano Constantino el Grande, que adoptó el cristianismo.

No todo el manuscrito ha resistido los estragos del tiempo, pero las páginas que lo han hecho incluyen todo el Nuevo Testamento y la copia existente más antigua de los Evangelios, escritos en momentos diferentes después de la muerte de Cristo por los cuatro Evangelistas: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Las 800 páginas y fragmentos que quedan de la biblia – tenía originalmente 1.400 páginas – tambien contienen la mitad de una copia del Viejo Testamento. La otra mitad se ha perdido.

“El Codex Sinaiticus es uno de los mayores tesoros escritos del mundo”, dijo Scot McKendrick, responsables de manuscritos occidentales en la Biblioteca Británica. “Este manuscrito de 1.600 años abre una ventana al desarrollo de la primera cristiandad y una evidencia de primera mano de cómo el texto de la biblia fue transmitido de generación a generación”, declaró.

Los textos incluyen numerosas revisiones, adiciones y correcciones hechas durante su evolución a lo largo de los tiempos. “El Codex … es casi indiscutiblemente el libro encuadernado más antiguo que ha sobrevivido”, dijo McKendrick, subrayando que cada página es de 16 pulgadas de alto por 14 pulgadas de ancho (unos 40,6 centímetros por 35,5 centímetros). “Desde un punto de vista crítico, marca el triunfo definitivo de los códices encuadernados frente a los rollos (de papiro), un hito decisivo de cómo la biblia cristiana era considerada un texto sagrado”, declaró.

Proyecto de cuatro años

Los antiguos pergaminos, que parecen casi transparentes, son una colección de secciones que están en manos de la Biblioteca Británica en Londres, el Monasterio de Santa Catalina en Sinai, Egipto, la Biblioteca Nacional de Rusia y la Biblioteca de la Universidad de Leipzig en Alemania. Cada institución tiene diferentes cantidades del manuscrito, pero la Bilbioteca Británica, que digitalizó las delicadas páginas de todo el libro en Londres, tiene con diferencia la mayor parte.

El proyecto conjunto iniciado en 2005 con el objetivo de conservar y “reunificar virtualmente” la biblia, así como acometer una nueva investigación sobre su historia, ha arrojado nueva luz sobre quién la hizo y cómo se produjo. Expertos de la Biblioteca Británica dicen que hay que resaltar que el proyecto ha descubierto pruebas de que un cuarto escriba – además de los tres ya reconocidos – trabajó en los textos.

La unión y trasncripción del libro incluye páginas antes no publicadas del Codex encontradas en una sala secreta del Monasterio de Santa Catalina, a los pies del Monte Moisés, Sinai, en 1975, algunas de las cuales están en mal estado y han sido estudiadas con dificultad. Pero aún hay muchas preguntas sin responder sobre cómo se realizó el libro, djio Juan Garcés, de la Biblioteca Británica y responsable del proyecto de los manuscritos griegos, que trabajó en la digitaliación.

Por ejemplo, ¿dónde se hizo? ¿qué orden religiosa lo encargó? ¿y cuánto se tardó en realizar? McKendrick señaló que la página web permitirá realizar una investigación de forma integral por primera vez, obligando a los principales expertos a ver sus teorías en contexto. La biblia, que puede verse online de forma gratuita a partir del lunes, incluye modernas traducciones en griego y algunas partes traducidas al inglés.

Anuncios

Comentarios

1. pauloarieu - julio 8, 2009

Que bueno!!!!

2. Ricabaucam - julio 8, 2009

Puedes leer algo sobre los 400 años borrados en la biblia, en:
http://ricabaucam.blogspot.com/
Saludos,
rbc

3. Leviatán - julio 8, 2009

Me parece lamentable el esfuerzo y el coste de este proyecto para acabar teniendo una copia digital de un libro de fábulas y leyendas que carece de cualquier valor, excepto, quizá, el arqueológico, máxime existiendo docenas de archivos históricos (estos sí) que no se encuentran digitalizados, o estándolo no son accesibles al público en general.

4. Cnidus - julio 8, 2009

No estoy para nada de acuerdo, Leviatan. La Biblia es más que un libro de fábulas, ya que ha sido y es bastante útil para los Arqueólogos a la hora de, una vez despojados todos los elementos místicos y estudiados los recursos literarios, conocer la mentalidad, sociedad y política de épocas muy concretas (desde la época de la elaboración de la Biblia, con las reformas de Josías en el siglo VI antes de la era común hasta todas las reformas posteriores) o para conocer detalles de épocas anteriores gracias a citas de lugares, nombres de reyes o prácticas sociales y culturales que han de y puede ser comprobadas con los estudios de campo.

Por otro lado, estoy de acuerdo a que debería de digitalizarse ya no solo los demás archivos históricos, sino también todo el conocimiento acumulado. Y además con acceso gratis, no sabes la rabia que me da encontrarme con buenas referencias (incluso con 10, 20 o más años de antigüedad) y no poder disfrutarlas porque hay que pagar…

Por cierto, un extracto interesante de “Más Allá de la Biblia. Historia Antigua de Israel. Por Mario Liverani, Editorial Crítica, páginas 168-169”:

“6. LA IDEOLOGÍA COMÚN DEL SIGLO IX-VIII”

Aunque distintos por su poder y por su papel en el ámbito internacional. Israel y Judá son en el período comprendido entre comienzos del siglo IX y finales del VIII dos reinos que comparten muchos aspectos de una ideología religiosa y política que, por lo demás, es común no solo a ellos dos, sino también a todos los estados de Levante. Los principios básicos de dicha ideología (dios nacional, guerra santa, castigo a la infidelidad), que en el texto bíblico pretendería ya que estuviera plenamente constituída desde la época de la conquista, y que las tendencias hipercríticas querrían atribuir a un período bastante tardío, pueden datarse en el siglo IX-VIII tomando como base una serie de testimonios epigráficos externos fechados con absoluta seguridad. Los más importantes son la estela de Mesa y la inscripción de Zakir.
En la estela de Mesa, rey de Moab (ca. 850; SI I 16), el dios nacional moabita, Kemosh, desempeña un papel análogo al del judío/israelita Yavé. Es el dios nacional que incita (evidentemente, después de las consultas oraculares o proféticas de rigor) al rey moabita a marchar a la guerra:

Kemosh me dijo: Ve y toma Nebo de Israel. Y yo fui por la noche, combatí desde el amanecer hasta el mediodía, la tomé y maté todo lo que había en ella, a siete mil hombres y mujeres, indígenas, extranjeros y esclavos, porque los había consagrado a Ashtar-Kemosh.

*

En este pasaje vemos el principio de guerra santa, que comporta la destrucción total y ritual del enemigo vencido, procedimiento que los israelitas llamaban herem. Otro pasaje de la estela de Mesa alude también a la práctica del herem:

Maté a todos los habitantes de la ciudad, como espectáculo demostrativo para Kemosh y para Moab.

*

Igualmente significativo es el hecho de que también las derrotas y la opresión extranjera son atribuidas a la voluntad del dios nacional, como castigo de alguna culpa cometida por su pueblo:

Omrí, rey de Israel, había oprimido a Moab durante largos días, porque Kemosh estaba airado contra su tierra.

*

Pero la liberación de la opresión solo puede venir de la ayuda dispensada por el propio dios nacional, como bien sabe Zakir, rey de Hamat (ca. 780; SI II 5), quien, sitiado en Hadrak por una coalición de dieciséis reyes capitaneados por Ben Adad de Damasco, recibe de su dios (a través de los habituales profetas e intérpretes de señales divinas) la seguridad de que “no tiene nada que temer” (típica del paradigma de la guerra santa, tanto en Asiria como en Levante) y de que puede confiar en una liberación que, según los criterios humanos, parecería milagrosa:

Esos dieciseis reyes sitiaron Hadrak, levantaron un terraplén más alto que las murallas de Hadrak, excavaron un foso más profundo que su foso. Pero yo levanté las manos a Baal-shamin, y Baal-shamin me respondió y me habló por medio de videntes y de mensajeros (divinos), y Baal-shamin me dijo: ¡No temas! ¡Soy yho el que te ha hecho rey y (por lo tanto) estaré contigo y te libraré de todos los reyes que han puesto sitio contra ti!

*

Así pues, en el curso de las contiendas de la segunda Edad del Hierro y antes ya de la intervención asiria, toma forma un ideología que reconoce la existencia de múltiples dioses, pero que confiere a la divinidad nacional o dinástica (“soy yo el que te ha hecho rey”) un papel privilegiado, atribuyendo a su ayuda los méritos de la victoria, y a su venganza las motivaciones de las derrotas.

Las divinidades nacionales más conocidas son Yavé para Judá y para Israel, Kemosh para Moab, Quaus para Edom, Milkom para Ammón, Hadad para Damasco, y Baal/Melqart para Tiro, dioses todos plenamente activos en el siglo IX-VIII, antes incluso de que se asome arrogantemente al exterior la figura del dios nación Assur. Por supuesto sigue siendo perfectamente legítimo buscar los orígenes más antiguos de cada uno de ellos, y en particular los de Yavé, pero el papel “nacional” no puede cuajar más en una época en la que la identificación entre dios y estado étnico estuviera plenamente operativa en el plano político y militar.”

* Los asteriscos son míos. Cualquier parecido con el AT es pura coincidencia 😉

Saludotes!!! 😀

5. sergiomic - julio 8, 2009

Al menos la biblia ya esta empezando a ocupar el lugar que debe: en los museos.

6. El rano verde - julio 8, 2009

Muy interesante esa hipótesis de las deidades-nación, Cnidus #4.
🙂

De la noticia, sólo un detalle. Si el manuscrito es de mediados del s.IV, en lugar de hablar de la “era de Constantino” (murió en 337) sería más propio hablar de la época de su sobrino Juliano el Apóstata (332-363). 😆

Eso sí, como documento histórico la verdad es que es muy interesante. 🙂


Sorry comments are closed for this entry

A %d blogueros les gusta esto: