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Descubiertos nuevos microorganismos en la estratosfera marzo 21, 2009

Posted by Manuel in astronomia, biologia, ciencia, divulgación científica, microbiologia.
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estratosfera

Ciencia Kanija

Se han descubierto tres nuevas especies de bacterias, las cuales no se han encontrado en la Tierra y que son altamente resistentes a la radiación ultravioleta, en la estratosfera superior, por investigadores indios. Una de las especies ha tomado el nombre de Janibacter hoylei, por el Distinguido Astrofísico Fred Hoyle, la segunda Bacillis isronensis reconociendo la contribución de ISRO en el experimento de globo que llevó al descubrimiento y la tercera Bacillus aryabhata por el célebre antiguo astrónomo indio Aryabhata y también por el primer satélite de ISRO.

El experimento se llevó a cabo usando un globo que transportaba una carga científica de 459 kilos sumergida en neón líquido, el cual se lanzó desde la Instalación Nacional de Globos de Hyderabad, operada por en Instituto Tata de Investigación Fundamental (TIFR). La carga consistía en un criomuestreador que contenía 16 sondas de acero inoxidable evacuadas y esterilizadas. A lo largo del vuelo, las sondas permanecieron inmersas en el neón líquido para crear un efecto de criobomba. Estos cilindros, tras recolectar muestras de aire de distintas alturas, entre los 20 y 41 kilómetros, fueron enviados en un paracaídas de vuelta y recuperados con seguridad. Estas muestras fueron analizadas por científicos del Centro de Biología Celular y Molecular en Hyderabad así como en el Centro Nacional de Ciencia Celular (NCSS) en Pune, para un examen independiente, asegurando que ambos laboratorios seguían protocolos similares para lograr una homogeneidad en el procedimiento y la interpretación.

Los hallazgos del análisis se resumen como sigue:

En todas, se detectaron 12 colonias bacterianas y seis fúngicas, basadas en 165 secuencias genéticas de ARN, mostraron una similitud mayor del 98% con las especies conocidas de la Tierra. Tres de las colonias bacterianas, a saber, PVAS-1, B3 W22 y B8 W22 eran, no obstante, especies totalmente nuevas. Las tres especies recientemente identificadas tenían una resistencia significativamente mayor al UV en comparación con sus vecinos filogenéticos más cercanos. De las anteriores, PVAS-1, identificada como miembro del género Janibacter, ha sido llamada Janibacter hoylei. sp. nov. La segunda especie B3 W22 se llamó Bacillus isronensis sp.nov. y la tercera especie B8 W22 Bacillus arybhata.

Las medidas y controles de precaución tomadas en este experimento inspiran confianza en que estas nuevas especies se han tomado en la estratosfera. Aunque el actual estudio no establece de forma concluyente el origen extraterrestre de estos microorganismos, proporciona un positivo ánimo para continuar el trabajo en nuestra búsqueda por explorar el origen de la vida.

Este esfuerzo multi-instituciona tuvo a Jayant Narlikar del Centro Interuniversitario para Astronomía y Astrofísica en Pune como Investigador Principal y a los veteranos científicos U. R. Rao de ISRO y P.M. Bhargava de Anvesha apoyando como mentores del experimento. S. Shivaji del CCMB y Yogesh Shouche de NCCS fueron los expertos en biología y Ravi Machanda de TIFR estuvo a cargo de la instalación del globo. C.B.S. Dutt fue el Director del Proyecto de ISRO que estuvo a cargo de la preparación y operación de la compleja carga.

Este fue el segundo de tales experimentos llevados a cabo por ISRO, el primero de los cuales se realizó en 2001. Incluso aunque el primer experimento había arrojado resultados positivos, decidió repetirse ejerciendo un cuidado extra en asegurar que estaba totalmente libre de ninguna contaminación terrestre.

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La odisea en el espacio de cuatro estudiantes españoles marzo 19, 2009

Posted by Manuel in astronomia, ciencia, divulgación científica, educación, experimentos caseros.
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Con gente así, la ciencia tiene el futuro aseguro, mal que les pese a algunos 😀

Eva Belmonte – El Mundo Digital

Cambia Cabo Cañaveral por un pueblito de Los Monegros -Bujaraloz- y la sala de misión de la NASA por la parte de atrás de un Peugeot. Son las 9.10 horas de la mañana del 28 de febrero de 2009 y cuatro jóvenes están a punto de lanzar al espacio su propia sonda meteorológica. “Fueron unas horas muy, muy tensas”, recuerda Gerard Marull, uno de los cuatro jóvenes creadores del Meteotek’08.

Compuesto por un globo de helio en látex, una sonda ‘made in mis manitas’ con radio a pilas y mucho ingenio, la brico-sonda que nació como un proyecto escolar del Taller de Tecnología del IES La Bisbal (Girona) cumplió su misión: consiguió recoger datos meteorológicos -presión, temperatura…- a más de 30.000 metros de altura y, lo que es más importante, captar la belleza de la estratosfera con una simple cámara de fotos doméstica.

El Día D de los Monegros (eligieron este lugar porque estaba alejado del mar y del espacio aéreo) el propio Gerard, Sergi Savall, Martí Gasull y Jaume Puigmiquel, junto a su profesor, Jordi Fanals, se mordían las uñas con los ojos clavados en la pantalla de los dos portátiles que les servían de control base. Todo desde el interior de un coche con antena en el techo, como espías de los años 60, tanto que la Guardia Civil les paró para preguntarles qué estaban haciendo.

estudiantes
El primer suspiro llegó cuando la sonda superó la barrera psicológica de los 10.000 metros de altura. El primer susto llegó cuando las baterías de los portátiles empezaron a fallar y el portátil de emergencia no conectaba con Google Earth, a través del cual seguían la señal de posición de la radio del Meteotek’08. “Siempre hay que contar con un margen de error”, admite Gerard, y fue entonces cuando llegó el suyo. La solución: conectarse a la corriente en la casa del primer vecino de la zona que les echó una mano.

Superado el susto, la sonda alcanzó los 30.677 metros de altura y explotó. Durante la caída, el Meteosek’08 seguía enviando datos, hasta que acabó a 38 kilómetros del punto de lanzamiento. El viaje había durado dos horas y diez minutos.

Aunque había cumplido su objetivo, aún quedaba un interrogante por resolver: ¿Habrá soportado la cámara las condiciones extremas de la estratosfera y, sobre todo, el impacto de la caída? Nuevos nervios, y nueva alegría: habían conseguido, gracias a una cámara doméstica -que sólo habían manipulado para poder accionar el disparador automático a distancia- habían captado imágenes extraordinarias de la estratosfera.

El sueño de un año de trabajo se había cumplido. Atrás quedaba un proyecto escolar que, como recuerda Gerard, “se hizo más largo que el curso”. Acabados sus estudios secundarios y superados sus exámenes de selectividad, los cuatro jóvenes y su tutor emplearon todo su tiempo libre para dar forma a la idea que había nacido en la secundaria. Ahora los cuatro van a la universidad. Pese a las dificultades -tardaron meses en arreglar una avería de la radio- nunca se desilusionaron, como admite, orgulloso, Gerard: “Nunca pensamos que era algo que no podíamos hacer”.