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¿Diseño inteligente o diseño natural? mayo 5, 2009

Posted by Manuel in astronomia, ateismo, biologia, ciencia, creacionismo, diseño inteligente, divulgación científica, escepticismo, evolucion, geología, microbiologia, origen de la vida, paleontología, pseudociencia.
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Al observar formas geométricas, de una perfección exquisita, en la naturaleza, muchas personas recurren a un diseñador que ha creado esa perfección. Al fin y al cabo, ¿cómo puede aparecer esa perfección de forma espontánea, sin la mano de un creador detrás.

Este argumento, de ser válido, tendría que valer para todos elementos que encontramos en la naturaleza. Por tanto, si encontrásemos algún elemento natural con esa perfección capaz de generarse espontáneamente la idea del diseño dirigido perdería fuerza, y deberíamos encontrar otra explicación.

En la siguiente figura se muestran cuerpos naturales capaces de generarse por sí mismos, de hecho algunos de ellos los podemos ver como se forman en el laboratorio. ¿Alguien piensa que no se pueden generar sin ayuda externa?.

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Tres motivos para no incluir la ciencia de la creación entre las ciencias abril 14, 2009

Posted by Manuel in biologia, ciencia, creacionismo, diseño inteligente, divulgación científica, escepticismo, evolucion, pseudociencia, religión.
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Hay personas que tienen la habilidad de exponer en pocas palabras, y de forma perfectamente razonada, aquello para lo que yo necesito varios párrafos de discurso. Un claro ejemplo lo tenemos en la argumentación que utiliza Rafael Alemañ en su obra “Evolución o diseño” para explicar por qué el creacionismo literalista bíblico (autoproclamado como “ciencia de la creación”) no es una posición tan científicamente respetable como la biología evolutiva. Difícil de explicar de manera tan clara en pocas palabras:

La visión científica del mundo entraña una ontología naturalista (prescinde de lo sobrenatural), una gnoseología realista (presupone la existencia de un mundo real externo a nosotros mismos) y una metodología científica (combinación de pruebas experimentales y razonamientos teóricos). La así llamada “ciencia de la creación” presenta una ontología claramente no naturalista, al admitir un acto creador sobrenatural en el origen del mundo; una gnoseología sólo parcialmente realista, pues admite la inspiración divina como medio lícito de adquisición de conocimiento; y, finalmente, hace caso omiso del método científico, entre otras cosas porque no muestra la menor intención de modificar sus asertos –calificados a priori de indudables- ante pruebas contrarias.