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Un embrión de 90 millones de años febrero 13, 2010

Posted by Manuel in biologia, ciencia, creacionismo, divulgación científica, evolucion, geología, paleontología.
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Los ictiosaurios tenían un aspecto parecido al de los delfines actuales / ABC

ABC

Un grupo de científicos alemanes y chilenos ha encontrado en los alrededores del glaciar Tyndall (sur de Chile) nuevos fósiles de reptiles ictiosaurios de 90 millones de años de antigüedad, uno de ellos con un embrión en su interior, según ha informado la Comisión Nacional Forestal (CONAF). Los ictiosaurios vivieron en los mares del planeta mientras los dinosaurios dominaban toda la tierra. Su aspecto era semejante al de los actuales delfines y su tamaño llego a superar los 15 metros. El hallazgo fue realizado el pasado sábado en el Parque Nacional Torres del Paine, a más de 2.000 kilómetros al sur de Santiago, en el marco de una nueva expedición orientada al estudio de los ictiosaurios que se lleva a cabo desde el 4 de febrero.
Los científicos ya han realizado tres importantes hallazgos en la zona: un ictiosaurio con un embrión en su interior, restos de médula y un ictiosaurio del período Jurásico, es decir, mucho más antiguo que los demás que se encuentran en el área. Estas novedades indican que el sitio puede perfilarse no sólo como uno de los más importantes en Chile en el ámbito de los vertebrados fósiles, sino que del mundo.
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Plumas de colores, el arma secreta de los dinosaurios enero 28, 2010

Posted by Manuel in biologia, ciencia, creacionismo, divulgación científica, evolucion, geología, paleontología.
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Reconstrucción del dinosaurio 'Sinosauropteryx'. | Chuang Zhao y Lida Xing

Teresa Guerrero – El Mundo

Las plumas de los dinosaurios eran de colores y posiblemente esto les resultaba útil para camuflarse. Científicos británicos han logrado identificar por primera vez el color de algunos terópodos y de las primeras aves, según un estudio que este jueves publica la revista Nature. Así, el Sinosauropterix, una especie de dinosaurio terópodo, tenía franjas de cerdas -precursoras de las plumas- de color naranja y blanco a lo largo de su larga cola. Una especie de ave conocida como Confuciusornis tenía zonas de varios colores: blanco, negro y un tono entre anaranjado y marrón, según aseguran los investigadores de la Universidad de Bristol y del Instituto de Paleontología de Pekín (IVPP).

Este hallazgo respaldaría la teoría de que las aves evolucionaron desde la larga cadena de los dinosaurios terópodos (carnívoros). Asimismo, demostraría que las características actuales de las aves -plumas, alas, esqueleto ligero, sistema visual, cerebro más grande y metabolismo mejorado- son el resultado de una evolución paulatina en 50 millones de años, a lo largo de los periodos Jurásico y Cretácico.
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El tiranosaurio, el mejor olfato del Jurásico octubre 30, 2008

Posted by Manuel in biologia, ciencia, creacionismo, diseño inteligente, divulgación científica, evolucion, geología, paleontología.
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ROSA M. TRISTÁN- El Mundo Digital

Un equipo de investigadores de la Universidad de Calgary ha desvelado otro de los misterios que rodean a los dinosaurios, el de su capacidad olfativa. Según su trabajo, el mediático Tyrannosaurus rex tenía el mejor olfato del Jurásico, un dato que resulta importante para el estudio de la evolución de las aves. Son muchos los detalles que se van descubriendo sobre los gigantes del pasado (cómo comían, cómo se reproducían o cómo vivieron), pero había pocas pistas sobre las peculiaridades de su olfato, el área en el que se han puesto a investigar los expertos en la Universidad de Calgary y en el Museo Real de Tyrrell y cuyos resultados publican en la revista Proceeedings of the Royal Society B.

Darla Zelenitsky y Francois Therrien detectaron que el sentido del olfato era de gran importancia entre varios dinosaurios carnívoros, conocidos como terópodos, debido a que sus bulbos olfativos tenían un tamaño considerable y ésta es la parte del cerebro asociada a la percepción de los olores. Puesto que los cerebros no pueden fosilizarse, lo que ambos estudiaron fueron las impresiones que dejaron en los huesos del cráneo, lo que ayuda a revelar el tamaño y la forma de las partes cerebrales desaparecidas. Y lo hicieron en un gran número de ejemplares de tiranosaurios y otros terópodos, de aves rapaces, dinosaurios similares a los avestruces y de aves primitivas, como el Archaeopteryx.

Darla Zelenitsky, con una cabeza de tiranosaurio (Foto: EFE)

Hasta ahora, una de las hipótesis que se mantenían es que los tiranosaurios eran principalmente animales carroñeros. “Se ha sugerido que el excelente sentido del olfato del T. rex indicaba que era un carroñero porque habría usado este sentido para localizar carne en descomposición, pero cuando miramos a los animales modernos vemos que esa no es ésta la causa. Los animales carroñeros no tienen necesariamente un mejor sentido del olfato”, ha señalado el Therrien.

Carnívoros nocturnos

Su colega Zalenitsky añade que hay bulbos olfativos grandes en las aves y los mamíferos que son activos por la noche y que confían en su nariz para localizar a la carne por la noche, cuando salen a patrullar por áreas muy extensas. “Aunque el rey de lo dinosaurios carnívoros tampoco habría rechazado una carroña disponible, es probable que utilizara su olfato para conseguir presas en la oscuridad”, asegura la investigadora.
El estudio también revela información sobre el sentido del olfato en los antepasados de los pájaros modernos: han averiguado que el Arhcaeopteryx, que es fruto de la evolución de dinosaurios carnívoros de pequeño tamaño, tenía unos bulbos olfativos similares a la de los terópodos, si bien ahora la mayoría de las aves tienen un sentido olfativo más bien pobre. “Nuestros resultados sugieren que el sentido del olfato en las aves primitivas no era menor que en los dinosaurios carnívoros, luego no es cierto que este sentido era menos importante que la vista en aquellos antepasados de los pájaros”, concluye Therrien.