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Un paseo por la literatura homeopática julio 20, 2008

Posted by Manuel in ciencia, divulgación científica, historia de la ciencia.
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La primera pregunta que me hice cuando busqué información sobre la homeopatía (Hp) fue, ¿existen revistas serias, de las consideradas de revisión por pares que trate sobre aspectos relacionados con la Hp exclusivamente?. La respùesta es que sí. Un ejemplo lo constituye la eevista Homeopathy (anteriomente llamada British Homopathic Journal) de Elsevier. Es revista del ISI,con un índice de impacto de 2.261 (2007). Los criterios de publicación son similares a lo de cualquier revista Peer review. Lo que me ha llamado la atención es la frase “we pay a fee for reviewers and also for transcriptions of lectures”. Normalmente los reviewers hacemos este trabajo sin cobrar, es una de los mecanismos para asegurar la independencia y evitar la revisión interesada.

Sabiendo que existen revistas especializadas en Hp en el ISI y sabiendo también que hay multitud de revistas médicas que llamaré “académicas” para diferenciarlas de las primeras buceé buscando algunos artículos relevantes acerca de la Hp. Destaco algunos de ellos

– Swayne, J. (2008), Truth, proof and evidence. Homeopathy and the medical paradigm. Homeopathy 97:89-95. En este artículo esperaba encontrar pruebas científicas de la eficacia de la Hp. Es una revisión y por tanto pensaba que mostraría todos los hallazgos de esa ciencia. Sin embargo me encontré con un artículo filosófico que plantea la refinición de los conceptos de prueba científica, de realidad y de evidencias. Quizá no elegí bien. La frase más destacable de este texto es la que dice: and the investigation of this phenomenon is a welcome and scientific challange (..)” (= y la investigación de este fenómeno es una reto científico bienvenido). Lo es, espero que alguien lo haga.

– Milgrom, L. (2008), Homeopathy and the new fundamentalism: a critique of the critics. The Journal of Alternative and Complementary Medicine. 14:584-594. He de reconocer que este artículo es interesante de leer. De nuevo no hay pruebas científicas de la validez de la homeopatía, pero añade un nuevo modelo de defensa de la Hp: el ataque a sus detractores. Aquí se ataca claramente a los que critican la Hp. se niega la presencia de pruebas porque no se han hecho ensayos con doble ciego, o ensayos estadísticos. Excluyen los argumentos de la eficacia de la homeopatía, consideran incomprensibles las evidencias acerca de cómo funciona la homeopatía, especialmente cuando los argumentos utilizan datos de otros campos no biomédicos. Me llama la atención que en este artículo se defienda que hay evidencias a favor de la memoria del agua, aspecto que, personalmente pensaba que había quedado desterrado hace muchos años. En cualquier caso, para toda persona interesada en los aspectos “colaterales” de la discusión homeopatía/medicina tradicional, es un artículo de interesante lectura.

– Van Haselen, R. (2008), Research in hemeopathy: from confusion to disillusion or resollution?. Complementary therapies in medicine 16:59-60. En este editorial el autor resume un congreso de homeopatía celebrado en la Universidad de Berlín en marzo del 2008. En el mismo se trataron aspecto de la historia de la Hp, compuestos usados en Hp, estudios clínicos y básicos para entender la Hp. Como aspecto positivo el autor argumenta el gran incrementos de datos generados en los últimos años en el campo de la Hp, sin embargo a pesar de ello también ha aumentado la confusión debido a la gran cantidad de datos inconsistentes, y en ocasiones de resultados negativos, ya que encontrar resultados repetitivos, uno de los requisitos en ciencias, no es fácil. Por ello el autor argumenta: la única ciencia negativa es la ciencia de mala calidad, aquella que es incapaz de contestar a las preguntas del investigador. En Hp es importante saber hacer las preguntas adecuadas y escoger los métodos adecuados para contestarlas, y ese era uno de los principales objetivos de este congreso encontrar un consenso para establecer los métodos que prueben la validez de la Hp. En la práctica si los experimentos no están bien hechos sólo añaden confusión. También me parece interesante lo que reconoce el autor: Todas estas investigaciones lo único que consiguen es dañar la Hp; por lo que la mayoría de los médicos homeópatas afirman que en la práctica ven que la Hp funciona, y que los pacientes prefieren la Hp, independientemente de los resultados que produzcan los estudios científicos, y por tanto hay que olvidarse de la investigación.

– Goldacre, B. (2007). Benefits and risk of homoeopathy. The Lancet 370:1672-73. Afirma que los 5 grandes ensayos realizados para probar científicamente los efectos curativos de la Hp no presentan un efecto significativamente superior a los que produce el placebo. Después de un par de cartas a la propia revista, el autor elimina una de las citas, pero se mantiene en su misma afirmación. Las publicaciones citadas son: Boiseel et al. (1996) Homeopathic Medicine Research Group Report for the E.C. 195-210; Linde and Melchart (1998), J. Alter. Complement. Med. 4:371-88; Cucherat et al. (2000) Eur. J. Pharmacol. 56:27-33; Shang et al. (2005) The Lancet 366:726-32. Y a pesar de ello la Hp puede ser útil en clínica. Durante la epidemia de cólera de Londres en el S. XIX, un hospital homeopático de esa ciudad tuvo una mortalidad 3 veces menor que los hospitales “clásicos”. La explicación es mucho más interesante que el efecto placebo. En ese tiempo no existía cura para el cólera y las terapias de sangrado eran demasiado perjudiciales para el enfermo, al menos mucho más que una dosis de algo inerte (…). El autor hace dos observaciones muy interesantes por las repercusiones que tienen en el sistema sanitario en general: (1) Uno de los problemas asociados a la Hp, es que muchos médicos homeopatas desacreditan los mensajes de las autoridades sanitarias, llegando al extremo de no recomendar vacunaciones frente a enfermedades tales como rubeola, paperas o sarampión, así como profilaxis completamente ineficaces para evitar la malaria y (2) Los resultados experimentales en las revistas homeopáticas están sesgados, así en el año 2000 sólo el 5% de los resultados presentados eran negativos, y la comparación con el efecto placebo no ha sido suficientemente testado.
Goldacre afirma que todas estas críticas podrían soslayarse con una clara discusión de las deficiencias de la Hp, pero los homeópatas han construido un mundo aparte del académico, y sus argumentos van más encaminados a discutir aspectos filosóficos de la medicina que a la presentación de evidencias.

– Me encuentro con dos trabajos curiosos. Ambos tratan del uso de la Hp como terapia para combatir infecciones de parásitos ¡en ratones!. Aquí no puede existir efecto placebo, al menos que pensemos que los ratones tienen capacidad para saber que les está medicando. Las referencias son: De Almeida et al (2008), Effects of homeopathy in mice experimentally infected with Tripanosoma cruzi. Homeopathy 97:65-69, y el segundo Jonas et al. (2000) Protection of mice from tularemia infection with ultra-low, serial agitated dilution prepared from Franciscella tularensis infected tissue. J Scient Explor 14:35-52. De nuevo, ambos trabajos vuelven a apuntar un aspecto que los hace muy dificil de aceptar por la academia: no hay ninguna molécula en la solución final procedente de la muestra de partida. Sin embargo, hay claras evidencias de que estas diluciones ultramoleculares ejercen efectos sobre los sistemas vivos (Wynn SG (1998), Studies on use of homeopathy in animals. J Am Vet Med Assoc 212:719-724), que no pueden ser explicados con los conocimientos actuales.

Después de este paseo por la literatura homeopática llego a las siguientes conclusiones:

(i) Hay claramente dos tipos de revistas médicas, aquellas especializadas en Hp u otras terapias alternativas, y otras que podríamos llamar “académicas”. Las primeras critican a las segundas por su cerrazón, y de no querer variar su concepto de experimentación científica, mientras que las segundas aplican unos estándares que no puede pasar ninguna terapia homeopática.

(ii) En las revistas “académicas” no hay ninguna publicación que avale la Hp con los estándares que la academia define: análisis estadístico, uso de doble ciego, repetitividad del experimento, separación del efecto curativo del efecto placebo…

(iii) En revistas especializadas en Hp se presentan casos de curaciones, pero escasos casos negativos. Sus resultados son fuertemente cuestionados por otras revistas médicas.

(iv) Está claro que muchos de los preparados homeopáticos se obtienen por una dilución seriada que imposibilita que alguna molécula de la sustancia de partida quede en la preparación final. Químicamente la preparación final es agua, a menos que mediante HPLC, gases/masas u otra técnica de alta sensibilidad se demuestre lo contrario. Los médico homeopáticos, a pesar de esto, aseguran que esa sustancia cura. Ante esto hay dos explicaciones: (1) la que considero honesta, que es aquella que alega a causas desconocidas (dejando así además a la interpretación de si la curación es realmente debida a la sustancia o a otro componente –por ejemplo efecto placebo-) y (2) buscar explicaciones un tanto esotéricas –memoria del agua, propiedades cuánticas, etc- que bajo mi punto de vista desacreditan más que ayudan, ya que estas explicaciones están basadas en la nada, no poseen ni una evidencia experimental que las sustente.

En resumen, hay una brecha entre la medicina Hp y la “académica”. Los médicos que utilizan la Hp dicen que es una técnica muy útil como terapia, y hay miles de persona en el mundo que la usan. Si la Hp quiere abrirse un hueco en la medicina “académica” deberá demostrar sus postulados, plantear protocolos que muestren que una técnica válida. Hay que recordar que estamos en el siglo XXI, no en el siglo XIX, ahora se pueden llevar a cabo experimentos de extraordinaria complejidad. Existen laboratorios muy bien equipados y facilidades informáticas que permiten el tratamiento de enormes cantidad de datos a la vez. Mientras esas evidencias no lleguen, en muchas personas seguirá existiendo un enorme escepticismo hacia la Hp.

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Comentarios

1. Dr. Gabriel Hernán Gebauer - julio 23, 2008

Como tú sabes Manuel, vengo de haber participado en otro blog donde el nivel de fundamentalismo anti-Homeopatía era vergonzoso. No había ningún interés (salvo por un par de excepciones) en escuchar algo diferente a sus prejuicios. Por dar un solo ejemplo: el blogmaster calificaba mis intervenciones de “soporíferas”; claro, porque no tenía el nivel intelectual suficiente para entender lo que decía. El pobre tenía que hacer un tremendo esfuerzo… ¡y se quedaba dormido!
El problema básico, en mi opinión, tanto de los críticos como de los detractores de la Homeopatía es el siguiente: traducen la manera de ser de la Homeopatía al de la Alopatía. Piensan alopáticamente sobre la Homeopatía. Pero eso estrictamente no es posible porque se usan categorías diferentes para enfrentar el fenómeno biológico del enfermo y su enfermedad. Desde la perspectiva de la Homeopatía, existe un enfermo que hay que curar restableciendo el estado de salud perdido. Desde la perspectiva de la Alopatía, hay que combatir una enfermedad. Cuando se dice que el homeópata trata enfermos y no enfermedades, es cierto.
¿Qué es “enfermedad”? Es una abstracción, es poner aparte un conjunto se síntomas y signos que se desvían del patrón normal. Enseguida, se busca la manera de hacer volver esas desviaciones de lo normal a la normalidad (o lo más cercano a ello posible), a través de la acción farmacológica (no estamos considerando a la Cirugía en este análisis). Pero, en el caso de las enfermedades crónicas, se omite el hecho que la “normalización farmacológica” no ha cambiado, ni puede cambiar, la conducta patológicamente equivocada del organismo enfermo.
Modificar esta conducta patológica del organismo es precisamente el objetivo del tratamiento homeopático de las enfermedades crónicas. Y la única forma de modificar una conducta equivocada del organismo, hasta donde yo se, es intentando que sea el propio organismo, utilizando su capacidad innata de autorregulación, el que lo haga. Recordemos que el genoma contiene toda la información que el organismo necesita para funcionar correctamente y esa información sigue estando ahí. De manera que si no lo hace es porque está fallando su sistema de autorregulación. Y la Homeopatía busca estimular ese sistema de autorregulación haciendo uso de la “Ley de los semejantes”. El principio que subyace a esta ley de la naturaleza es muy sencillo: a alguien que tiene frío no se le proporciona calor (Alopatía) sino frío para provocar su reacción compensatoria (Homeopatía). El frío se combate con frío y no con calor, porque cuando se hace esto último se pasa a depender de ese factor externo (el fármaco) y se impide que la homeostasis se autorregule.
El medicamento semejante, el más adecuado al paciente que sea el caso, no combate ninguna enfermedad. Es el adecuado al enfermo, no a la enfermedad. Pero si se cura el paciente como un todo, entonces también se cura su enfermedad, que es una parte de su estar enfermo.
Ahora bien, en términos práctico, ¿qué consecuencias trae estas diferencias de fondo? Cuando se quiere hacer un experimento científico con grupo control y a doble ciego, en la Alopatía sencillamente se somete a prueba algún fármaco para cierta patología y punto, pero para hacer lo mismo con Homeopatía no es tan simple. Como la Homeopatía trata enfermos y no enfermedades, si se toma al conjunto de enfermos que puedan ser clasificados de acuerdo con una patología común y se les medica homeopáticamente tendremos necesariamente que emplear medicamentos distintos en los diferentes pacientes. Pues, ¿en qué se parecen entre sí ese conjunto de pacientes? En tener la misma enfermedad, pero también se distinguen en todo lo demás -en una visión homeopática que es, por lo demás, holística-. Y las diferencia son, a lo menos, tan importantes como lo que tienen en común. En Homeopatía se considera que son todavía más importantes porque caracterizan la individualidad de cada paciente.
Pero usar medicamentos homeopáticos diferentes para lo que, desde la Alopatía, se considera una sola enfermedad (¿se trata realmente de una sola enfermedad o de “variaciones sobre el mismo tema”?), iría contra las reglas de un correcto experimento que debe aislar todas las demás variables que no sea la sometida a prueba. Sin embargo, lo que para la Alopatía es incorrecto, para la Homeopatía sería una manera no sólo correcta de actuar, de acuerdo con sus principios, sino que inevitable. Entonces, se le exige restringirse a un solo medicamento -el que, se supone, se estaría sometiendo a prueba con respecto al placebo-, con lo cual, automáticamente, se restringe igualmente su efectividad.
No es posible en Homeopatía usar un solo medicamento, siempre el mismo (el específico), para una cierta patología. Porque la idea es usar el estímulo apropiado a cada paciente que, según la “Ley de los semejantes”, suscite la fuerza curativa innata del organismo enfermo en el sentido de la curación. Unos enfermos necesitarán un cierto medicamento y otros enfermos con la misma enfermedad necesitarán un medicamento diferente. Esa es la razón por la cual los experimentos con grupo control y a doble ciego, utilizando un solo medicamento para una determinada patología, son prácticamente inexistentes, y si llega haberlos no es raro que no demuestren resultados mayores al de un placebo. Pero eso, claramente, no es representativo de la efectividad de la Homeopatía en la clínica.
Para mí, la única posibilidad de someter a contrastación experimental a la Homeopatía consiste en poner a prueba la siguiente hipótesis a contrastar: “La acción curativa del medicamento homeopático, utilizado de acuerdo con la ‘Ley de los semejantes`, es eficaz”. Así, cada caso de curación de no importa qué patología será un caso favorablemente contrastado respecto al grupo control que no usa Homeopatía. Pero no tengo duda alguna que, desde la Alopatía, tal propuesta no sería mirada con simpatía. Saludos.

2. J.M.Hernández - julio 23, 2008

Resulta curioso como algunas personas, cuando son contrariadas por la mayor parte de participantes, piensan en una persecución, acudiendo a los términos de fundamentalismo, intolerancia, etc. Por supuesto, ni se les pasa por la cabeza el posible hecho de que sí les entiendan, pero no compartan sus tesis.

Pero bueno, para no desviarme de tu comentario, Gabriel, está completamente entendido que según tu argumentación, no puede someterse a la homeopatía a las pruebas clínicas tradicionales. Aceptando eso, solamente dos preguntas: ¿cómo pondrías a prueba la hipótesis de “la acción curativa del medicamento homeopático es eficaz”? ¿nadie lo ha hecho y publicado en una revista seria todavía?

Saludos.

3. Manuel - julio 23, 2008

Gabriel, no estoy de acuerdo con lo que califica de “fundamentalismo anti-homeópata”, creo más bien que son los reparos de personas incrédulas y los intentos de comprobar si la Hp se sustenta en algo demostrado experimentalmente (aplicando el método científico), esa es al menos mi forma de verlo. En cualquier caso encuentro muy pedagógico su respuesta, que a su vez me plantea nuevas dudas.

En primer lugar habla de la técnica Hp como una compensación a un mal funcionamiento (o salida de la homeostasis) del organismo. Muchas enfermedades crónicas son debidas a que el paciente tiene un gen mutado, y en la mayoría de las ocasiones no hay compensación posible (a nivel orgánico). Ya sé que la regulación epigenética es aún un campo poco explorado, pero incluso a ese nivel es muy difícil de suplir una función inexistente (por ejemplo la ausencia de un enzima). Me cuesta pensar que la Hp puede curar estos problemas. Pienso además que muchas de las enfermedades crónicas se podrán curar en el futuro, hay que conocer a fondo la base molecular de las mismas y entonces se podrá diseñar algún fármaco contra ellas. Mientras tanto queda que por “serendipity” se descubra algo contra ellas.

Le planteo además dos mociones, una a la mayor (la “demostración experimental” de la Hp) y dos dudas menores. Con la primera me repito: mientras la Hp no sea capaz de demostrar experimentalmente sus afirmaciones, será muy difícil que se pueda aplicar de forma universal. Habrá que ser imaginativo a la hora de plantear experimentos, ya que se solicita nada menos que se acepte una nueva forma de terapia, creo que para ello hacen falta grandes evidencias. La vacunación supuso un método revolucionario de curación, alteró los sistemas clásicos de entender las enfermedades, pero su aceptación universal llegó cuando se identificó el por qué de su efecto terapéutico.

Mis dudas son: (i) ¿el preparado final Hp que se le da al paciente tiene alguna traza química del compuesto de partida?, ¿sería posible detectar ésta por métodos ultrafinos de análisis?. Es muy importante conocer esto, uno puede explicar una terapia basada en un compuesto químico, lo que es mucho más difícil de entender es que una solución 100% agua sea beneficiosa. (ii) entiendo los problemas experimentales de los pacientes/doble ciego, etc. Pero, para un mismo paciente y un mismo síntoma (por ejemplo migraña) el tratamiento efectivo ¿siempre es el mismo?.

Un saludo

4. Dr. Gabriel Hernán Gebauer - julio 24, 2008

Existen los detractores de la Homeopatía y existen los críticos. Nada tengo en contra de los críticos porque la crítica es imprescindible para examinar seriamente cualquier asunto. La Filosofía, tan despreciada por algunos (tal vez por ignorancia), ¿qué es sino, fundamentalmente, crítica estricta hasta sus últimas consecuencias (como objetivo y no como resultado) sobre el asunto que sea (no hay asuntos filosóficos per se)? Nuestra discusión es, precisamente, filosofía de la Medicina (otra cosa es que sea buena o mala).
Pero existen también los detractores, que no son críticos bien intencionados sino personas que buscan desacreditar aquello que no comparten. Cuando alguien utiliza descalificaciones es porque no está seriamente interesado en descubrir la verdad (sea ésta la que sea). Por favor, al leer lo anterior no se saque la conclusión que pienso tener la verdad en mis manos, no es eso lo que estoy diciendo. Pero vamos a lo que más importa.
Creo que una cosa es demostrar, si es posible, la efectividad clínica de la Homeopatía mediante (la forma de) el método experimental que utiliza la Alopatía –con grupo control y doble ciego, etc.-; y otra es que, si eso no se tiene, sencillamente se niegue validez a la Homeopatía. El asunto no es tan simple como: o si…o si. Para mí, la validez de la Homeopatía se demuestra diariamente en la consulta del médico homeópata. ¿Es suficiente o no lo es? Eso es lo que debemos elucidar.
¿Cuál es la principal razón de tener un grupo control que usa placebo? Descartar el efecto placebo. Dicho en otras palabras, medir cuánto del efecto del fármaco es de su responsabilidad exclusiva y cuánto corresponde al propio esfuerzo del organismo -que siempre está pugnando por retornar a su equilibrio homeostático- estimulado por el efecto sugestivo del placebo. Pero en la acción del medicamento homeopático sobre el organismo enfermo, NUNCA hay una acción directa (como la del fármaco); siempre se trata de una acción indirecta mediada por la reacción del propio organismo. Eso es lo que comparte con el efecto placebo, pero no quiere decir que sea eso (o solamente eso).
El efecto homeopático, por llamarlo así, hace uso de una MANERA DELIBERADA Y SISTEMÁTICA de la propia capacidad de todo organismo vivo de siempre estar intentando recuperar la homeostasis perdida, incitándolo a hacerlo con eficacia. Ese es el sentido de la “ley de los semejantes”. Por lo tanto, lo que debería pedírsele al efecto homeopático es que sea siempre superior en efectividad al efecto placebo. Y eso no es difícil demostrarlo: Cuando un pediatra homeópata trata a un lactante y lo cura con pura Homeopatía, obviamente no hay efecto placebo. Por tanto, cada caso de curación es un caso de curación por el efecto homeopático. ¿Coincidencia? El pediatra homeópata trata todos los días lactantes con un muy alto nivel de efectividad, comprobada objetivamente mediante los exámenes pertinentes.
Esa es la razón por la cual todo médico homeópata, por tener la experiencia directa del efecto curativo del medicamento homeopático, no duda de su efectividad. La secuencia es: estado de enfermedad → tratamiento homeopático → estado de salud. Es un fenómeno biológico perfectamente mensurable.
Por ejemplo, supongamos que el estado de enfermedad corresponde a una disfunción tiroidea diagnosticada por un especialista –el paciente presenta alteraciones en sus exámenes de T3, T4 y TSH-; se realiza un tratamiento con el medicamento homeopático adecuado al paciente o un tratamiento farmacológico; y el estado de salud corresponderá a la normalización de sus exámenes de T3, T4 y TSH. Si la normalización fue realizada por el fármaco o por el medicamento homeopático, no hace ninguna diferencia en relación con el resultado final. (La única diferencia es favorable a la Homeopatía, pues con mucha frecuencia la normalización es definitiva, en cambio el fármaco se debe continuar usando de por vida la mayor parte de las veces.)
Entonces, el crítico de la Homeopatía dirá: mientras el fármaco ha sido previamente experimentado, no sucede lo mismo con el medicamento homeopático. Pero la experimentación previa del fármaco era necesaria para descartar el efecto placebo. Y el efecto placebo puede ser descartado rápidamente de la curación homeopática en el caso que el paciente anterior hubiera sido un animal (ahora traigo en auxilio de la argumentación a los veterinarios homeópatas).
Recapitulando: el fármaco actúa DIRECTAMENTE sobre el organismo provocando un efecto forzoso (porque el organismo no lo puede evitar); por tanto, todo aquello que ocurra en el organismo después es el resultado del fármaco, salvo la participación del efecto placebo. Justamente, el efecto placebo debe se descontado previamente, antes de usar el fármaco, mediante un experimento controlado. La duda era: ¿actuará más allá del efecto placebo implícito en cada acto médico?
El medicamento homeopático, utilizado de acuerdo con la “Ley de los semejantes”, actúa INDIRECTAMENTE sobre el organismo provocando un efecto estimulante de la “capacidad curativa” (aquella misma que se reconoce tras el efecto placebo, pero mucho más enérgicamente); por tanto, todo lo que ocurra después en el organismo será responsabilidad del propio organismo.
Si bien no puedo descartar en todos los casos de curación homeopática la participación del efecto placebo, se sabe por la experiencia de las curaciones de lactantes y de animales que el efecto homeopático no es igual al efecto placebo. Luego, puedo razonablemente deducir que la mayor parte de la responsabilidad curativa del efecto homeopático no depende del efecto placebo. Si es así, cada caso de curación por medio del efecto homeopático es un caso demostrativo de la efectividad de la Homeopatía.
Ahora bien, si quiero una demostración absolutamente irreprochable, entonces tendré un grupo control que use placebo, pero ningún médico homeópata aceptará hacer tal cosa en su consulta médica, por razones fáciles de entender (la más importante está en la Ética médica). Esta es la respuesta al porqué no se ha realizado, que yo sepa, un experimento para probar la hipótesis que yo planteaba: “La acción curativa del medicamento homeopático, utilizado de acuerdo con la ‘Ley de los semejantes`, es eficaz”.
No me gustaría, Manuel, dejar preguntas tuyas sin respuesta, pero tampoco quiero extenderme demasiado (no por mí). De forma que responderé más brevemente.
Respecto a los límites de la capacidad de curación de la Homeopatía, es muy difícil hablar con precisión. Es evidente que un enfermo que, por la gravedad de su enfermedad, se encuentra sumamente desvitalizado tendrá muy pocas posibilidades de reaccionar hasta el punto de poder curarse. En cuanto a tu aseveración: “Muchas enfermedades crónicas son debidas a que el paciente tiene un gen mutado, y en la mayoría de las ocasiones no hay compensación posible (a nivel orgánico)”; se trata de una zona muy brumosa porque nada sabemos cuánto es causa y cuánto es efecto en el gen mutado. Te lo explico con un ejemplo. Mi opinión acerca del Cáncer es que su origen no está en la activación de oncogenes e inactivación de genes supresores de tumor por efecto de mutaciones que son consecuencia del daño al genoma celular sino por “disfunción mitocondrial” (hipótesis de Warburg) que induce secundariamente las mutaciones del genoma celular. Puedo estar equivocado, pero eso no importa porque lo que quiero transmitir es que el concepto actual que da preeminencia a la mutación como causa de enfermedades crónicas como el Cáncer es totalmente debatible. Precisamente, la curación de numerosas enfermedades crónicas por la Homeopatía (no estoy hablando de Cáncer), serviría para aclarar hasta dónde puede llegar la propia capacidad curativa del organismo.
En relación a: “Pienso además que muchas de las enfermedades crónicas se podrán curar en el futuro, hay que conocer a fondo la base molecular de las mismas y entonces se podrá diseñar algún fármaco contra ellas”; creo que sería interesante aclarar primero qué se entiende por curación. Para mí, “curación” significa “volver desde un estado de enfermedad al estado de salud anterior al momento de enfermarse”. Y tengo muchas dudas que ese tipo de curación pueda ser lograda por la acción farmacológica.
Las “diluciones homeopáticas” son diluciones verdaderas cuando todavía no han superado el límite establecido por el Nº de Avogadro, en caso contrario constituyen lo que llamo “dilución cero”. Pero no deberíamos darle una importancia desmedida a este asunto (a esas diferencias) porque, en mi opinión estrictamente personal, la verdadera Homeopatía usa “diluciones cero” todo el tiempo. Por ende, NO HAY NINGUNA ACCIÓN QUÍMICA EN EL EFECTO HOMEOPÁTICO. Su efecto, si lo hay, tiene que ser explicado por la Física y no por la Química. Entre paréntesis, no creo que sea la Mecánica cuántica la parte de la Física que pueda aportar dicha explicación. El asunto va más por el camino de la Mecánica estadística.
Por último, “para un mismo paciente y un mismo síntoma (por ejemplo migraña) el tratamiento efectivo ¿siempre es el mismo?”. Si es el medicamento que corresponde al paciente, por supuesto. Y será tan efectivo que terminará por curarlo definitivamente de su Migraña.
Saludos.

5. manuelabeledo - julio 24, 2008

Puesto que la llamada Ley de los Semejantes no es tal, ya que no tiene base científica alguna, ¿por qué se llama Ley?

Si los compuestos homeopáticos no tienen efectos químicos pero muchas de las respuestas del cuerpo humano son de naturaleza química, ¿no pueden curar ni la mitad de las enfermedades que puede padecer el ser humano?

6. Manuel - julio 24, 2008

Gabriel, gracias de nuevo por su paciencia. Afirma que es muy difícil plantear un experimento Hp, y dadas las características que define, así lo parece. Sin embargo se me ocurre uno, tome X pacientes, haga su diagnóstico y espere a encontrar aquello que le produce mejoría. Una vez encontrado, retíreselo a X/2 (sin que lo sepan los pacientes) y espere a comprobar si el paciente empeora o sigue mejorando. Creo que ya puede ver cuál la conclusión según el resultado del experimento. Esto repetido varias veces, y con otros controles (pacientes sin medicar desde el principio, pacientes que se les da un placebo desde el inicio, médico que retiran la médica sin saberlo, etc) podría ser un inicio experimental. ¿Se ha hecho algo así?.

Sigo sin entender muy bien cómo se diagnostica, y sobre todo cómo se prescribe tratamientos en lactantes y animales, ¿no se debía realizar un pormenorizado estudio del paciente con entrevista incluida?. Supongo que los datos del lactante los pueden aportar los padres (aunque de forma muy indirecta), pero en el caso de animales no lo acabo de ver.

En cuanto a “NO HAY NINGUNA ACCIÓN QUÍMICA EN EL EFECTO HOMEOPÁTICO. Su efecto, si lo hay, tiene que ser explicado por la Física y no por la Química. Entre paréntesis, no creo que sea la Mecánica cuántica la parte de la Física que pueda aportar dicha explicación. El asunto va más por el camino de la Mecánica estadística”. No mal interprete mis palabras, pero creo que esto es no saber por dónde andan los tiros. Es lo que más escepticismo me causa de todo, sobre todo si se remite a unas propiedades físicas no demostradas. Para mí esto siguen siendo explicaciones que rozan el esoterismo.

En cuanto al origen del cáncer no es fácil de resumir, teniendo en cuenta que en muchos casos no se conoce. El cáncer es más de una enfermedad, son muchas. Pero está más que demostrado que muchas cursan a partir de mutaciones en una célula o en un grupo de células. Existen mutágenos con propiedades cancerígenas: alquitrán del tabaco, compuestos aromáticos tipo benceno, asbesto, radiación, etc. Se ha demostrado en muchos de estos casos relación causa-efecto, por tanto es algo más que un desbalanceo homeostático. Y la medicina tradicional sabe como atacar muchos de los tumores, el problema es que aquello que mata un tumor mata también al paciente. Hay que ganar poco a poco especificidad para que las células tumorales sean la diana exclusiva. Para llegar a eso se tardará, no lo dudo. Pero hay que tener un poco de visión histórica, baste comparar el índice de curaciones del año 1908 con el del 2008.

En fin, deseo que la medicina Hp funcione, deseo que cualquier tipo de terapia que elimine enfermedades y sufrimientos funcione. Pero para que un sistema sanitario lo adopte y lo sustente con impuestos de todos los contribuyentes, debe de tener garantías de éxito. Se juegan mucho (la salud de la población, que les planteen demandas por ineficacia, etc), por lo que deben de estar muy seguros. ¿Qué menos que pedir algún tipo de prueba objetiva?

Saludos

7. Dr. Gabriel Hernán Gebauer - julio 25, 2008

Gracias Manuel por tu esfuerzo sincero por ayudar a la Homeopatía. Tu sugerencia no es mala, pero lamentablemente choca contra la Ética profesional. No es posible dejar a algunos pacientes sin medicación deliberadamente. Sin embargo, algo así ocurre cuando el médico homeópata inexperto, por ejemplo, retira prematuramente un medicamento adecuado lo cual se acompaña de la suspensión del efecto curativo, el cual se reactiva al volver a usar el mismo medicamento (y no otro).
Cómo se actúa en lactantes y en animales no es tan complicado como pudieras creer. Lo mejor es darte un ejemplo: imaginemos un lactante en período de dentición (entre los 4 y 7 meses aproximadamente). Su comportamiento es agitado, perpetuamente en movimiento, impaciente, no puede estar en un lugar, grita, gesticula, es insoportable. Solamente se calma y tranquiliza cuando es llevado en brazos o paseado en carruaje. Su remedio es Chamomilla. Se le administra este remedio y el lactante se calma y se duerme plácidamente. Esto ha sido probado innumerables veces desde el mismo Hahnemann. Cuando uno lo observa es impactante, sobre todo por la rapidez con la cual se produce.
Sobre el tema de la “dilución homeopática” habría mucho que decir, y si se da la oportunidad, hablaremos, pero no en este momento. Solamente quiero decir que se requiere de un experimento muy riguroso que demuestre que, efectivamente, en una dilución llevada más allá del Nº de Avogadro existe “algo” que permita decir que no se trata de solo agua.
Saludos.

8. Manuel - julio 25, 2008

Gabriel, yo no creo que haya ningún problema ético basta con informar al grupo que se van a someter a un experimento médico. En medicina clásica se suministran a voluntarios presuntos remedios muy agresivos, o se retiran tratamientos. Además basta hacerlo con enfermedades molestas (de síntomas claros) pero que no ponen en compromiso la vida del enfermo. Porque no es lo mismo la retirada de la medicación sabiendolo el paciente (que es el caso que describe) que la sustitución de ésta por otro compuesto diferente sin que lo sepa paciente con seguridad (lo que permite comprobar el efecto placebo).

Una de las limitaciones de la Hp se encierra en su frase “en la solución que se suministra queda algo”. Es importante conocer el qué. La química dice que no hay nada, si hay otra propiedad ésta se debe poder detectar de alguna forma. Hay que pensar que el agua en el que se hace la disolución también puede tener algo, va a depender de su origen, no creo que sea agua ultrapura conseguida en destiladores (entre otras cosas porque si fuera así y no tuviera algo de sales le daríamos un buen palo al intestino). Por tanto si se dice que se suministro X al paciente se tendrá que demostrar que es ese X. Como dice ese es un elemento clave en la discusión.
Saludos

9. J.M.Hernández - julio 25, 2008

Ese es el tema, Manuel, aún nadie ha explicado si hay algo en el agua. Y sin eso, toda la “ley de semejantes” se cae por su propio peso.

Saludos.

10. Dr. Gabriel Hernán Gebauer - julio 26, 2008

Responder a la pregunta: ¿qué es lo que hay cuando se diluye una sustancia cualquiera más allá del límite impuesto por el Nº de Avogadro?, no es una tarea fácil. Y no lo es porque desafía los conocimientos actuales. Pero no porque de lo que se sabe hoy en día no surge la respuesta, no quiere decir que debamos detenernos y renunciar a encontrarla. Los buenos resultados empíricos de la práctica homeopática conducen forzosamente a plantearse el problema y a intentar solucionarlo.
Personalmente le he dedicado todo un trabajo con el título de: “Una nueva teoría acerca de las ‘diluciones homeopáticas `”. Para quien esté interesado le doy su enlace:
http://homeoint.org/books3/diluciones/index.htm.
No puedo resumir aquí lo que necesité de muchísimas páginas de explicaciones para hacer de ese problema un tema tratable dentro del campo científico.
Saludos.

11. Jesús - julio 29, 2008

Un hecho real: bajo a la farmacia a por una receta para mi hijo. Delante de mí un ejecutivo con traje y corbata le dice a la farmaceútica que se pone algo nervioso antes de las reuniones importantes y necesita algo que le tranquilice pero no le duerma porque tiene que trabajar. La farmaceútica le da “Sedatif” y le comenta: “es homeopatía”.
Cuando el otro se va le pregunto a la farmacéutica: ¿usted cree en la Homeopatía” y ella dice: “por supuesto, a pesar de las polémicas yo sé que funciona. En Francia y Alemania entra dentro de la Seguridad Social y en España se está implantando en algunos ambulatorios para el servicio de pediatría”.
Como me ha dejaod muy sorprendido os pregunto: ¿es esto cierto?

12. d3imos - enero 14, 2011

O sea que tomando una cucharadita del Ganges, ¿de cuantas cosas nos estariamos curando?.
Hablando en serio, si el agua tiene memoria de lo que se diluye en ella, ¿Como saben que lo que se diluyo al preparar la solucion homeopatica es lo que produce el efecto curativo y no cualquier otra cosa que ya se haya diluido antes de preparar la solucion?
Saludos.


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